Los plazos volverán a correr hoy en el universo de expedientes en trámite en la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, y en los juzgados de primera instancia de esta provincia, de Catamarca y de Santiago del Estero. Pero el funcionamiento de la institución no será el mismo que había antes de la pandemia puesto que las partes sólo podrán ingresar a las sedes con turnos y la tramitación de los procesos tendrá lugar por los medios digitales. La feria extraordinaria continuará en vigor en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de la provincia (TOF), que prevé celebrar juicios virtuales.

La Cámara Federal declaró el cese completo de la actividad judicial limitada luego de recibir la autorización de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Los camaristas Ricardo Sanjuan (presidente) y Marina Cossio, y los conjueces Jorge David y Hernán Frías Silva (h) dispusieron en la Acordada 31/20 que la reanudación general de los términos ocurra en las condiciones restringidas de labor vigentes desde el 18 de mayo.

Desde el punto de vista procesal, el efecto práctico de la nueva Acordada es generalizar la reactivación de las causas. Hasta ayer, esa atribución estaba en manos de los magistrados, funcionarios y empleados, quienes debían descongelar los trámites aplazados y reprogramar de oficio el cronograma de audiencias suspendidas con motivo de la feria. La etapa posferia mantendrá las medidas de seguridad y de prevención del contagio del coronavirus. Además, el personal prestará servicios en equipos que se dividirán en dos horarios: 8 a 13 y 13 a 18. El tiempo de atención al público seguirá reducido a la franja de 8 a 12. Para cumplir actos presenciales será necesario gestionar los turnos mediante los correos electrónicos oficiales consignados en el anexo de la Acordada 31/20. Quienes concurran a las dependencias han de observar los protocolos oficiales aprobados para reducir el riesgo de contagio de la covid-19.

Los camaristas federales recordaron que los escritos han de ser presentados por medio de las herramientas digitales disponibles, pero relevó a los litigantes de la obligación de presentar los textos impresos correspondientes a las presentaciones electrónicas. “Bastará el soporte digital tanto para los expedientes nuevos como para los que estuvieren en trámite”, dijo el tribunal.

Si bien los magistrados, funcionarios y empleados comprendidos en los grupos de riesgo gozarán de licencia, la Cámara Federal precisó que esta sólo procura evitar la presencia física en los lugares de trabajo. Los beneficiarios del permiso tendrán que cumplir sus tareas desde su ámbito de aislamiento o en forma remota.

Juzgamientos virtuales

Con matices, la feria seguirá rigiendo en la órbita del TOF, pero está previsto que ese cuerpo celebre juicios orales por videoconferencia. El camarista Gabriel Casas explicó ayer que los plazos corren a partir de que el tribunal dispone la habilitación en el caso concreto con el criterio de la emergencia. “Pero la realidad es que todos los asuntos relativos a la privación de la libertad son urgentes por definición y, por ello, hemos elaborado las resoluciones con la modalidad remota”, añadió.

Casas comentó que el objetivo de su cuerpo era celebrar debates orales y que, por esa razón, habían armado un cronograma de juicios virtuales para junio (el primero está programado para el miércoles a las 10 mientras que a las 9.30 del jueves comenzarán las audiencias remotas de “Tártalo [Operativo Independencia]”, un caso de lesa humanidad). “Entendemos que debemos adaptarnos a las restricciones que impone la pandemia. En cuando podamos, volveremos a la modalidad presencial en la sala. El juzgamiento por medio de plataformas electrónicas es una nueva forma de inmediación y hay que aceptarla, y a medida de que se vaya perfeccionando podremos resolver con ella el congestionamiento de la Justicia”, opinó. Si bien los juicios remotos no tendrán público, la prensa podrá seguir los debates desde la sala con las precauciones sanitarias correspondientes.