El intendente, Germán Alfaro, ya tiene aprobado el Presupuesto 2020, pero el peronismo y el bussismo se impusieron para quitarle una atribución: no podrá realizar reestructuraciones de partidas sin pedir autorización al Concejo. La eliminación del artículo que permitía esta modalidad a la Intendencia con la simple comunicación al cuerpo ofuscó a la bancada alfarista, que promovía que se apruebe el proyecto tal cual como fue enviado por la Intendencia.

El total de erogaciones del Presupuesto general del municipio para este año fue fijado en $ 11.923 millones, se trata de un 39% más respecto a los $ 8.110 millones de 2019.

“Aunque en reuniones con funcionarios municipales nos habían pedido tiempo para enviar modificaciones al proyecto enviado en enero, ahora nos pidieron que avancemos con el proyecto original. Hemos sacado el artículo 5 porque entendemos que nosotros tenemos las facultades de modificar el proyecto y de controlar a la Intendencia. La Secretaría de Gobierno, con el 21,25% del total y la Secretaría de Servicios Públicos, con el 27%, concentran casi la mitad del presupuesto”, presentó el peronista Emiliano Vargas Aignasse, presidente de la comisión de Hacienda. El concejal puntualizó sus críticas en dos partidas: 012 y 031. La partida 012 - Bienes y Servicios no Personales son fondos que deben imputarse para servicios básicos, comunicaciones, alquileres, mantenimiento de vehículos, pago de luz, gas y gastos reservados. La 031 - Transferencia para Financiamiento de Erogaciones Corrientes, son fondos para transferencias a entidades o personas extrañas al municipio. “Nos preocupan dos partidas, la 012 y la 031, y también otros montos. Para la Secretaría de Prensa hay un presupuesto de $ 122 millones y $ 90 millones son para publicidad. La basura es un problema en el municipio y la Secretaría de Medio Ambiente tiene apenas $ 4 millones asignados. Debería replantearse. El sector de Salud municipal tiene asignados $ 501 millones para personal y apenas $ 17 millones extras para afrontar esta crisis sanitaria. Tránsito tiene 327 personas en planta permanente, Transporte tiene 187 y Medio Ambiente tiene apenas nueve. Tienen que modificarse las prioridades”, cuestionó.

El radical Agustín Romano Norri, aliado a la intendencia, defendió la gestión municipal. “Es un proyecto austero, tenemos apenas el 8% del Presupuesto de la Provincia, cuando vive según el censo de 2010 el 47% de la población de la ciudad y brindamos servicios a las personas del área metropolitana que se trasladan a la capital. En obras públicas y servicios tenemos destinado el 47% del presupuesto municipal porque entendemos que ahí están las falencias y servicios a brindar. La Provincia tiene sólo el 7% del presupuesto para Seguridad, esas serán las prioridades que mencionaba el concejal”, enrostró. Y agregó: “Lo que me parece importante es que los 18 concejales dejemos las diferencias y pensemos en cómo recibir más recursos, porque tenemos el 35% de la actividad productiva de la provincia y la Ciudad recibe sólo el 6,7% en coparticipación”.

María Belén Espinosa, única integrante de Hacienda por la bancada Fuerza Republicana, planteó la postura del bloque: “la ley orgánica de Municipalidades es clara, el artículo 62 reza que los montos fijados en las partidas no deberán ser excedidos y, cuando las asignaciones del presupuesto resultaren insuficientes o fuera necesario incorporar conceptos no previstos, deberá disponerse mediante ordenanza las reestructuraciones del caso”, citó la concejal. Por lo tanto, planteó que votarían el dictamen que elimina esa atribución a la intendencia.

El titular del bloque bussista, Eduardo Verón Guerra, criticó dos partidas: “el presupuesto nos parece bastante coherente, pero no acompañaremos las asignaciones de partidas 012 y 031. Para 2020 se prevén $ 668.800 millones y la 032, de ayudas subsidios y boletos gratuitos que paga el pueblo, tiene $ 240 millones. O sea que alfaro tendrá $ 909 millones para gastar de manera discrecional, casi $ 2,5 millones al día. Es una facultad del intendente, pero esperamos que esos fondos ara uso discrecional se destinen al rubro salud y en reparar la Asistencia Pública” completó Verón Guerra.