El Norte argentino también es capaz de generar emprendimientos de alto impacto, sustentables y de proyección internacional. Esta es la visión de una escuela de negocios de Jujuy que, pese a la cuarentena, busca tender puentes con proyectos tucumanos que orienten sus modelos empresariales hacia la conjugación de pilares económicos, sociales y ambientales. “La sostenibilidad también se contagia”, sostienen los propulsores de la iniciativa.

En quechua, “Minka” hace referencia a la tradición precolombina de trabajo comunitario con propósitos sociales. Ese mismo nombre es el de la organización jujeña sin fines de lucro que, en alianza con la fundación local “Hacer Futuro”, se propuso fortalecer a emprendedores de toda la región. La mirada está puesta sobre el “triple impacto”, que procura que los negocios generen valor agregado desde una visión ecológica y social.

El aislamiento preventivo ha obligado que los nexos entre las provincias sean, por ahora, dentro del ámbito virtual. Así, se han iniciado capacitaciones online para proyectos del NOA que apunten hacia ese perfil sustentable. “La idea es generar redes para incluir a gente de Tucumán. Creemos que tenemos problemáticas y cuestiones culturales en común como provincias de la misma región”, observa Celeste Ballari, gerenta de la asociación jujeña.

Uno de los encargados de captar emprendimientos del tipo por estas tierras es Enrique Bach, titular de “Hacer Futuro”. “Hoy más que nunca es bueno desarrollar nuevos paradigmas. La idea es concebir que si les va bien a todos, también le irá mejor a mi negocio”, reflexiona. “La importancia es pensar más allá de una cuenta de resultado”, agrega el empresario, que se desempeña en el rubro inmobiliario y de seguridad tecnológica.

Tanto él como Ballari coinciden en una idea: los proyectos del NOA no tienen “nada que envidiarle” a los de Buenos Aires. De hecho, destacan que los emprendimientos de la región deben fortalecer sus vínculos mutuos. “Se suele buscar proveedores en sitios alejados y es probable que los haya en una provincia vecina. Las redes de contactos son fundamentales”, acota la jujeña.

Según señalan los directivos de “Minka”, ya han sumado a los primeros proyectos tucumanos interesados en recibir sus cursos sobre mercados emergentes. Si bien aún “no son demasiados”, existe -dicen- un gran interés por parte los emprendedores locales. “Estamos dando los primeros pasos. Seguro hasta el año que viene ya habremos sumado a muchos más”, estima Ballari.

Las expectativas de Bach también son positivas. “Creo que estos momentos tan difíciles pueden significar una oportunidad para darle un giro a los negocios -expone-. El medio ambiente importa y, si bien cuesta en tiempos de crisis, es posible dar una vuelta de rosca para adoptar mecanismos sociales y ecológicos”.