MISCELÁNEA

RELACIONES IMPERFECTAS

EDUARDO POSSE CUEZZO

(Vleer – Tucumán)

Clasificar, encasillar, etiquetar, suele ser una necesidad de quienes se ocupan del estudio sistemático de los menesteres literarios. Sin embargo, hay obras que escapan a la catalogación de los géneros porque se valen de elementos de algunos de ellos o de todos. Es el caso de Relaciones imperfectas, que reúne casi un centenar de textos breves, divididos en dos partes: Plural, referidos en general, a profesiones, oficios, estado civil y otros asuntos (dentistas, detectives, esclavos, sicarios, cónyuges, separados, empresarios, esclavos, anticuarios), y Singular, narraciones que abordan situaciones cotidianas, reflexionan sobre escritores, obras de pintores, o acerca de temas como el rito, la madre patria, el arte conceptual o Judas.

Son variados los temas de estos 93 relatos que interactúan con el lector, que en varios momentos debe apelar a su imaginación para completarlos o darles un sentido. La realidad y la ficción se entrelazan, en un juego constante e ingenioso, no exento de humor o de tono filosófico.

Algunos textos están referidos a autores admirados como Borges, Stevenson, Rimbaud, Kierkegaard, Poe, Juvenal, o se inspiran en cuadros famosos, y reflejan la amplia cultura del autor. Atractivas ilustraciones de Donato Grima y Carlos Calvo, y atinadas observaciones de Lucía Piossek Prebisch y Cristina Bulacio, acompañan esta edición de calidad.

“Espío a través del cortinado. El público, como yo, parece expectante. El tutú que luzco se confunde con la muselina del traje de otras bailarinas, como superpuesto. Entonces advierto que mi vida será breve. Los azules, verdes, púrpuras, me priorizan un instante. Pero solo un instante. Es el momento en que el pincel de Monsieur Degas desdibuja mi silueta. Aplasta mi color. Me extingue”, escribe en Bailarinas. Por cierto, uno de los textos más logrados es justamente el que da título al libro.

Eduardo Posse Cuezzo es abogado, docente; integró el Departamento de Literatura del extinto Consejo de Difusión Cultural; fue editor de las revistas literarias Norte y Textos, y es presidente a la Alianza Francesa de Tucumán.

El libro se cierra con un ocurrente contrapunto entre el asesinato de Horacio Quiroga y el de Julio César, narrado ficcionalmente por Gabino Ezeiza, notable payador porteño: “y que sus muertes los emparejaron en la gloria, y que sus asesinos pagaron con su vidas la insolencia…” Lo bueno, si breve, dos veces bueno, dijo alguna vez maese Baltasar Gracián; estas Relaciones imperfectas hacen honor a esa expresión.

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Roberto Espinosa