Las investigaciones de Rodrigo Barquera y Johannes Krause, del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana permitieron establecer varias cosas. En primero lugar, que los tres cuerpos hallados en un cementerio del siglo XVI en México corresponden a personas secuestradas por esclavistas españoles en el África subsahariana. Y en segundo lugar, que así como los europeos introdujeron en América la viruela (que causó estragos en la población local, porque no tenía anticuerpos), también de África nos llegaron enfermedades.
Patrimonio genético: descubrieron en México los primeros esclavos africanosLos investigadores hallaron que una de las personas estaba infectada con una cepa del virus de hepatitis B (VHB) presente hoy en África occidental. “Es la primera evidencia directa de la introducción del VHB en América -dice Denise Kühnert, del mismo instituto, y especialista en patógenos modernos y antiguos-, y da una visión nueva de la historia filogeográfica del patógeno”. “Estudios como este harán que el estudio del pasado sea un asunto mucho más personal en el futuro”, agrega Thiseas C. Lamnidis, especialista en genética e historia de la población. Y todos coinciden en esperar que los esfuerzos interdisciplinarios continúen dando información sobre la vida, la muerte y los legados de grupos históricamente oprimidos, cuyas historias han sido enterradas, a menudo, en fosas comunes.