Las iniciativas para atravesar la cuarentena se han extendido a todo el mundo. Convocatorias a recrear obras famosas, como se informó ayer, sitios como el Covid Art Museum que alberga e impulsa proyectos artísticos, incluso del Museo de la UNT...; las propuestas están a la orden del día.
El gran tema es en qué se emplea el tiempo libre. Algunos leen o ven películas o visitan museos virtuales o participan en actividades de las mismas instituciones (en el museo Timoteo Navarro hay distintos programas al respecto). Otros piensan que la cuarentena también puede ser un buen momento para que profesionales o personas sin preparación den a conocer la parte más humana y reivindicativa del arte.
“Estoy en casa” es una invitación para enviar un dibujo diferente cada día con una frase, impulsado por Marianne Costa Picazo y Edgardo Kawior. “Es un llamado para no caer en la sensación agobiante que, como dice Darío Sztanjszrajber, nos hace sentir que ‘vivimos un tiempo sin tiempo’”, comentan los convocantes. Precisamente el objetivo es evitar sentir que todos los días se vive el mismo día, o para la gente que se puede enfermar de soledad y aburrimiento.
“Me enganché con esto de mandar dibujos que expresen lo que estaba viviendo en la cuarentena”, le cuenta la tucumana Diana López Castillo a LA GACETA.
La arquitecta relata que cuando llegó a quedarse en la casa por la pandemia, su primera reacción fue dibujar y allí se conectó con la convocatoria nacional en su inicio. “Uno de los trabajos estuvo dedicado a los que trabajaban en salud, y tuve la emoción de ver pegado mi dibujo en un consultorio del hospital. Este proyecto viene creciendo desde sus comienzos; en ese sitio han recibido dibujos de todo el mundo”, añade López Castillo, ya tiene tres obras en línea.
Los interesados pueden enviar sus trabajos al mail estoyencasadibujando@gmail.com o subirlo a tus propias redes con el #estoyencasa tanto en Facebook como en Instagram.
Campaña
“Todo empezó como un cuento, luego se transformó en una obra colectiva y hoy es una campaña de bien público que sigue creciendo en todo el mundo. Para esta etapa estamos convocando a niños y niñas de tres a 13 años para que pongan sus voces y sus dibujos”, le dice Kawior a LA GACETA a través de un mensaje de López Castillo. “Cuando se corrió la voz recibimos dibujos de distintas partes del mundo. Hace poco nos llegó uno bellísimo de una institutriz que trabaja en Arabia Saudita”, agrega.
Es que el dibujo, con sus líneas fuertes o débiles y en diferentes direcciones, es la herramienta para construir, formar, delimitar espacios y expresar sentimientos y emociones.
No son pocos los que opinan que en estos momentos el arte en general y el dibujo en particular, tiene poderes terapéuticos.