Si algo hemos aprendido en estos días de cuarentena es a apreciar el sonido del silencio. Los bocinazos y los caños de escapes de las motos se han convertido en ruidos casi anecdóticos. A cambio, ahora oímos el viento, los pájaros, hasta la cortina que se arrastra detrás del sillón. Pero es también en ese sigilo que podemos empezar a reconocer problemas antes imperceptibles para nuestro oído: un pitido constante, por ejemplo. O esa necesidad de pedirle a nuestro interlocutor que nos repita la frase o hable más fuerte porque no entendemos.

El aislamiento social y preventivo por el coronavirus ha multiplicado las consultas por problemas en los oídos. Es normal que muchas veces la pérdida auditiva y otros trastornos se descubran cuando uno está en silencio, destaca el otorrinolaringólogo doctor Victorio Stok. También pueden ocurrir sorderas súbitas, que necesiten tratamiento urgente.

Ante esta situación y la imposibilidad de que la población pueda recurrir a una consulta, al equipo de Stok se le ocurrió desarrollar una estrategia. Los pacientes podrán usar una App desarrollada por un grupo de jóvenes jujeños para hacerse un screening que luego los médicos analizarán y así podrán obtener un diagnóstico de lo que les está pasando y una solución de emergencia hasta que se termine la cuarentena.

La aplicación se llama USound. Permite realizar un test auditivo para la detección del riesgo de hipoacusia. Para hacerlo, sólo se necesitan un smartphone, el software descargado y auriculares (por cualquier duda se puede consultar en el correo institutostok.audiologia@gmail.com).

Según detalla el médico, USound funciona así: las personas con problemas auditivos se hacen una audiometría y, luego, esos datos se cargan en el software del celular. “Todo se realiza con un protocolo de seguimiento médico, bajo nuestra dirección. Nosotros analizamos los resultados de esa audiometría y si necesitan una asistencia inmediata o medicación”, comentó.

En algunos casos asesorarán a los pacientes para que puedan utilizar el teléfono como un audífono. Este se ajusta según la capacidad auditiva exacta de una persona. “En este momento que estamos viviendo, brinda una solución inmediata y a bajísimo costo, a la vez previene que se produzca un desgaste mayor, explica Stok. El especialista ya probó la aplicación en muchos de sus pacientes en nuestra provincia y verificó que el dispositivo funciona perfectamente.

Consultas frecuentes

Uno de cada cuatro argentinos adultos nunca se hizo revisar los oídos. Según un reciente estudio, el 20% de la población sabe que tiene un problema para escuchar, pero no se trata. La hipoacusia es un problema cada vez más frecuente en el mundo como consecuencia de la exposición al ruido excesivo, al envejecimiento poblacional y el empleo descontrolado de algunos fármacos.

“Estamos recibiendo muchas consultas de pacientes preocupados, gente acostumbrada a trabajar en medio de los ruidos y ahora que está en silencio nota algunas fallas en su audición o silbidos en el oído. Lamentablemente cada vez más gente joven consulta por pérdidas auditivas como consecuencia de escuchar a alto volumen con auriculares. Se exponen a ruidos muy perjudiciales”, señala Stok. “También el abuso de algunos medicamentos, como por ejemplo los antiinflamatorios, pueden afectar el normal funcionamiento del oído interno”, remarca.

Según Stok, muchos de los problemas actuales tienen resolución. Y se puede mejorar la calidad auditiva, sobre todo en estos días. “Sería bueno aprovechar para hacer una cuarentena auditiva. Podemos beneficiar a nuestro oído así como ayudamos al Planeta a estar más saludable”, resaltó, y dio cuatro consejos específicos:

• No tomar medicamentos innecesarios

• Alimentarse de forma saludable.

• Poner las fuentes de sonido a un volumen bajo.

• Pasar tiempo en silencio. “Hacer una cuarentena auditiva. Al estar en silencio las células ciliadas del oído – que son claves para la capacidad auditiva- puede recuperarse si están dañadas”.