Dos de los cuatro integrantes de una banda que se dedicaba al robo de transformadores de la Empresa de Distribución y Comercialización de Energía Eléctrica de Tucumán (EDET), fueron detenidos en los últimos días.

A fines del año pasado, en las zonas de Tafí Viejo, Los Nogales, y otras localidades del norte de la provincia, se reportaron numerosos casos en los que los trabajadores de la empresa llegaban al lugar donde debían realizar los trabajos y se encontraban con los transformadores tirados en el suelo. A ello se agregaba como denominador común que a todos les faltaban las bobinas de cobre que llevan en su interior.

La Policía realizó una serie de investigaciones, pero -según la institución- una vez que fueron identificados, los cuatros sospechosos huyeron de la provincia para evitar ser capturados.

El 9 de enero de este año, uniformados habían realizado 11 allanamientos en distintas casas y corralones de la zona norte de la provincia. En aquella ocasión, secuestraron 700 kilos de cobre que habría estado destinado a la comercialización en el mercado negro, además de dos camionetas Ford y los elementos que usaban para realizar los robos.

Los que cayeron

El primer integrante del grupo en ser atrapado fue Juan “Tarta” Cuello, quien volvió a Tucumán para encontrarse con su familia. Según el reporte oficial, Cuello había retornado a la provincia el fin de semana pasado, para visitar a su esposa, en su casa de Villa Obrera, Tafí Viejo. Cuando los efectivos se enteraron de la situación, realizaron un trabajo de vigilancia en los alrededores del domicilio, para dar con el presunto delincuente.

Alrededor de las 11 del sábado, “Tarta” apareció en la zona, por lo que la Policía procedieron a capturarlo. El sospechoso, de acuerdo con el relato oficial, se resistió a la los uniformados y los atacó con un cuchillo. Frente a la disputa, un grupo de vecinos comenzó a agredir a los efectivos, arrojándoles piedras y otros elementos contundentes. Pese a estos ataques, Cuello fue reducido y detenido por los policías.

Dos días después, Roque Rubén “El Culón” Álvarez, uno de los cómplices de Cuello, circulaba cerca de Tribunales cuando fue visto por policías que sabían del pedido de captura librado en su contra, por lo que fue detenido alrededor de las 11 de ese día.

Cifras millonarias

Miguel Corbalan, jefe de la Unidad de Investigaciones Criminales y Delitos Complejos (ex Brigada) de Lomas de Tafí, aseguró a LA GACETA que por pedido expreso del ministro de Seguridad, Claudio Maley, intensificaron las búsquedas para capturar a los sospechosos. “El ministro me llamó para mostrarme su preocupación por el caso y me pidió que le demos prioridad a la investigación. Continuaremos en este camino para dar con los dos sospechosos que aún faltan capturar”, señaló el comisario.

“Desde que comenzamos con los allanamientos, este delito no se volvió a cometer, así que creemos que eran los únicos que se dedicaban a perpetrar esta clase de ilícitos”, enfatizó.

Según denunció EDET hace algunos meses, estos robos generaron pérdidas que oscilan entre los $ 3 millones y los $ 4 millones. En una nota publicada por LA GACETA el 10 de enero, una alta fuente de la empresa indicó que los equipos de generación de energía van desde los $ 250.000, los más chicos, hasta los $ 700.000, en el caso de los de mayor capacidad. “Estos ladrones causaron muchísimo daño. Más allá de las pérdidas de EDET, que fueron cuantiosas, también dejaban sin luz los clientes de casi toda la ciudad donde atacaban”, señaló Corbalán. Luego, añadió: “se estima que el contenido de cobre de cada transformador tiene un valor cercano a los $ 10.000 en el mercado negro”.

Según las autoridades, los ladrones operan con nociones básico de electricidad. “Es evidente que manejan algún tipo de conocimiento en el tema. Sabían cómo actuar para no correr el riesgo de electrocutarse”, finalizó el comisario.