Cada persona con coronavirus puede enfermar a otras dos o tres, mediante estornudos, gotas de saliva y toses que dejan el virus en el aire durante un par de horas, entre otras formas de contagio. Tras enterarse que los tucumanos y tucumanas que se encuentran aislados por sospecha de infección viven en su mayoría en Yerba Buena, las autoridades del shopping Solar del Cerro, situado en esa ciudad, decidieron el miércoles pasado cerrar sus puertas “hasta nuevo aviso”, con la intención favorecer el aislamiento social.
“Ante la inminencia de un fin de semana largo, preferimos apostar al bien común. La responsabilidad social y la solidaridad son nuestros pilares. Tomemos consciencia”, expresaba Alexis Diaco, gerente de esa galería, donde desde el jueves funciona únicamente la farmacia situada en una esquina. Con esta decisión, el Solar del Cerro ha ido por delante del Gobierno nacional, debido a que la medida se produjo antes que el presidente Alberto Fernández declarara la cuarentena en todo el país.
Pasado ese mediodía, autoridades del shopping Portal Tucumán anticiparon que también ese centro comercial se aprestaba a cerrar todos sus locales a excepción de una farmacia y del supermercado de la cadena Jumbo. Al cabo, Yerba Buena Shopping, mejor conocido entre los vecinos como el “shopping viejo”, emitió un comunicado para indicar que tomaba idéntica resolución. Asimismo, mantienen abiertos el súper Vea y la playa de estacionamiento.
El miércoles, el intendente Mariano Campero había declarado a este diario que cerca del 80% de las personas que se encuentran aisladas (o que deberían estarlo) por posibilidad de contagio de Covid-19 corresponden a ese municipio. Con esas cifras, ese día firmó un decreto para cerrar bares y restaurantes. El municipio piedemontano se convirtió en el primero de la provincia en prohibir la actividad en locales gastronómicos.
Luego se comunicó con los representantes de los shoppings para solicitarles que evaluaran las posibilidades de bajar sus persianas,
Atención vecinos
Además, los vigías de la Guardia Urbana Municipal (GUM) recorren las avenidas Perón y Aconquija y mediante altoparlantes desalientan las reuniones. “Atención vecinos, les pedimos que cumplan con el aislamiento social. Sólo está permitido salir para cuestiones de necesidad y urgencia. Por favor, vayan a sus casas”, es el mensaje que se oye repetidamente en la vía pública.
Otra medida que tomará el gobierno local es la medición de la temperatura de sus ciudadanos. Para ello, personal del centro médico Carrillo se colocará en los accesos a los principales supermercados con termómetros infrarrojos; una especie de pequeñas pistolas que detectan la temperatura corporal sin que haya contacto con la piel.
Si bien los contagiados pueden atravesar la enfermedad de manera asintomática o al momento de la medición no haber desarrollado los síntomas, Campero observa que al menos se restringe el cerco. “La fiebre es un síntoma claro y contundente de la posible presencia del virus. Ante una detección positiva, se le dará intervención al Siprosa”, explica
En las próximas horas, la Municipalidad habilitará cuatro números de teléfono rotativos para que las personas que crean padecer coronavirus se comuniquen y reciban en sus domicilios una ambulancia del Carrillo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el aislamiento, la cuarentena y el distanciamiento social son las estrategias de salud pública que ayudan a prevenir la propagación.
Con abastecimiento
“Estamos tratando de que no haya aglomeraciones ni el salón ni en las cajas. Por ahora, la situación se encuentra controlada. Pero esto es un día a día”, dice por su parte, Mauricio Negro, gerente del centro de compras Gómez Pardo.
El último fin de semana, en el local de Yerba Buena se vivió una situación absurda, con cuadras y cuadras de vehículos en fila y personas llevándose hasta 20 sachets de leche. “Ni hay ni habrá desabastecimiento. La gente tiene que quedarse tranquila. No se justifica la desesperación”, añade.
En la víspera de un fin de semana largo, Negro insta a los clientes a respetar las medidas de aislamiento social dispuestas por el Gobierno con el objetivo de frenar la pandemia de coronavirus. En consonancia con esas disposiciones, explica que el supermercado ha dispuesto el ingreso de sus compradores por tandas. “También procuramos que se mantenga una distancia de circulación de un metro y medio, aproximadamente”, añade. Para ello, han efectuado un cálculo de que el número máximo de ciudadanos en el interior no debería superar el centenar.
“Salen 10 personas y entran otras 10. Por altoparlantes, les pedimos a quienes se encuentran adentro que hagan sus compras con rapidez”, prosigue. La recarga de la Tarjeta Alimentar, prevista para este viernes, genera una preocupación extra (“seguramente, hoy habrá mucha gente”). Por eso, Negro refuerza el llamamiento a la tranquilidad. “No vengan al supermercado con personas mayores, con niños ni con bebés. Traten de que solamente concurra una persona por familia”, finaliza.