A la espera de un llamado del Gobierno. Así se encuentran los dirigentes de las tres agrupaciones que integran el Frente Gremial Docente que, en diálogo con LA GACETA, coincidieron: la emergencia epidemiológica por el coronavirus no debería, en principio, modificar los plazos previstos para llegar a un acuerdo en el marco de la conciliación obligatoria. La convocatoria oficial -sostuvieron- podría ocurrir durante los próximos días.
Los titulares de la Asociación del Magisterio y la Enseñanza Técnica (AMET), la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) y del Personal de Enseñanza Media y Superior (APEM) manifestaron a este diario que “esperan noticias” y una “propuesta superadora” que destrabe el conflicto salarial que lleva ya varios meses.
El principal reclamo de los docentes, entre otras reivindicaciones, es que se haga efectivo el pago del 15,11% de la “cláusula gatillo” (dentro del sueldo básico) que se adeuda desde diciembre para luego avanzar con la paritaria 2020.
“Las reuniones en la Secretaría de Trabajo no son multitudinarias, así que entiendo que estarían dadas las condiciones para que nos convoquen en un ambiente en el que mantengamos distancia”, indicó David Toledo, secretario general de ATEP, en referencia a las prohibiciones y recomendaciones vigentes por la pandemia del Covid-19.
El sindicalista expresó que espera que el Gobierno de Juan Manzur presente una propuesta “aceptable” por los gremios antes del 25 de marzo, fecha límite de la conciliación obligatoria. “Somos optimistas que, en el marco de estos encuentros, haya soluciones. Si no, veremos de qué modo continuará el plan de lucha según el avance de la epidemia”, sostuvo Toledo.
“Una situación delicada”
Edgardo Bessone, secretario general de AMET, afirmó que no cree que las restricciones a los encuentros puedan influir en el curso de las negociaciones. “Nuestras reivindicaciones son irrenunciables. Esto (por la pandemia) nos pone en una situación delicada y diferente: tomar medidas de fuerza si no hay acuerdo luego de la conciliacón obliagatoria sería complicado”, manifestó. Y agregó: “podría dificultar las soluciones. Nosotros, por ahora, seguimos las reglas legales por la conciliación”.
Según Bessone, toda la sociedad está “afectada y convulsionada” por el coronavirus, por lo que la prioridad ahora es “que se vaya la epidemia”. Pero insistió: “nadie tiene en mente renunciar a lo que queremos y reclamamos”.
Por su parte, Isabel Ruiz, de APEM, aseguró estar preocupada por las noticias actuales, y reconoció que aún no conversó con los otros gremios docentes sobre los pasos a seguir ahora que todo “se paraliza”. “Estoy a la espera de que el Gobierno nos convoque. Creíamos urgente que se suspendieran las clases y así sucedió. Llegado el momento, deberíamos ver cómo haríamos las asambleas con más de 50 personas”, previó.
¿Y los autoconvocados?
La prohibición de encuentros masivos ha complicado las manifestaciones de los docentes autoconvocados, cuyos reclamos van por fuera de los gremios. Raquel Grassino, una de sus referentes, expresó a este diario: “la lucha sigue en pie por más que no haya marchas, que les viene bien (al Gobierno). El pago de la cláusula es ahora más importante que nunca por la pandemia que golpea el bolsillo”. Y denunció: “los comedores escolares que seguirán abiertos no están en condiciones para evitar contagios”.