CIUDAD DE MÉXICO.- La convocatoria a un paro de mujeres para el 9 de marzo, va camino a convertirse en un tema central de la agenda política mexicana, potenciada por la creciente adhesión a la propuesta y por el repudio al presidente, Andrés Manuel López Obrador, quien disparó que detrás de esta iniciativa está la “mano negra” de los conservadores.
La convocatoria a un “día sin mujeres”, el lunes 9 de marzo, en virtud de que el 8, Día Internacional de la Mujer, cae domingo, fue lanzada por el colectivo Brujas del Mar y comenzó a sumar adhesiones.
Bajo la consigna “el 9 ninguna se mueve”, la medida propone que ese día ninguna mujer asista al trabajo, que no realicen tareas domésticas, que las niñas no acudan a las escuelas y que no salgan a la calle, con el objetivo de visibilizar el peso social que tienen las mujeres, que en México representan el 51,3% de la población, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, y para exigir políticas que frenen la ola de violencia.
“Hay que tener cuidado porque están metidos los conservadores. Son ellos los que están impulsando este movimiento. De repente se volvieron feministas”, dijo López Obrador. “La doctrina del conservadurismo es la hipocresía. Son oportunistas, muy dados a aprovecharse del dolor de la gente”, agregó, con lo que avivó la indignación entre las organizaciones de mujeres y tuvo el efecto de impulsar la adhesión al paro del 9 de marzo.
AMLO hizo estas declaraciones en un acto en Durango, donde familiares y allegados a las estudiantes Ana Carolina Aispuro Astorga, de 18 años, y Andrea Candelaria Aispuro Avitia, de 20, asesinadas el 27 de enero por policías de Sinaloa, fueron a exigir justicia.
La convocatoria se produce días después de que el Congreso de Diputados aprobase una reforma del Código Penal para endurecer penas por violencia de género, en medio de la conmoción por el asesinato de Fátima, una niña de siete años, en Ciudad de México.
Una semana antes, el feminicidio de Ingrid Escamilla ya había sacudido al país, no sólo por la forma brutal del crimen, sino porque los policías sacaron fotos y las publicaron en redes sociales. “La volvieron a matar”, fue el reclamo de las organizaciones.
México es uno de los países del mundo donde es más peligroso ser mujer. La Comisión de Justicia detalló que -entre 2015 y septiembre de 2019- hubo 3.488 feminicidios, lo que supone una alarmante tendencia en materia de violencia de género, apuntó el informe del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Según el balance anual de 2019 elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México, una de cada 10 mujeres asesinadas en el país es una niña.
En los primeros siete meses de 2019 hubo un incremento del 13,5% con respecto a 2018 en muertes de niñas y adolescentes menores de 14 años, lo que demuestra que se trata de un problema estructural, y no de casos aislados. (Reuters-Especial)