“A raíz de que hay sojas en diferentes estados fenológicos debido a la gran franja de fechas de siembras que se dieron es necesario tener ciertos cuidados en lo referente a plagas y enfermedades” afirmó Mario Devani, coordinador granos de la Estación Experimental Obispo Colombres (Eeaoc).

El experto destacó que las sojas tempranas están en un estado donde los picudos y las chinches podrían ser muy problemáticas si es que llegan a aparecer.

Específicamente, la sección Zoología de la Estación Experimental ya encontró algunos focos de emergencia de picudo negro en el cultivo, pero Devani advirtió que todavía no se puede observar el daño, ya que son muy recientes. “Si las lluvias aparecen, algo que realmente hoy es necesario en muchos lotes, los productores deben estar atentos a la posible aparición de nuevas camadas de picudos que podrían afectar al cultivo” adelantó el ingeniero.

Recomendó a su vez usar el monitoreo y respetar los tiempos. “Parece que esta campaña podría ser tranquila con respeto a esta plaga al igual que la campaña pasada, pero debemos estar atentos, seguir monitoreando, sobre todo después de las precipitaciones” sugirió.

En lo referente a enfermedades la sección fitopatología la estación viene realizando prospecciones en toda la provincia y se ve que todavía la situación está tranquila. “Si bien todavía estamos lejos de preocuparnos de las Enfermedades de Fin de Ciclo (EFC), hubo solo algunas apariciones de Mancha Marrón y muy poco de Mildiu” recalcó Devani.

La roya

Una enfermedad para no perder de vista según Devani es la roya, proveniente del sur de Bolivia y se vuelve especialmente peligrosa para la soja. El especialista reparó en que el tiempo no es apremiante para su tratamiento, pero cuando las plantas estén en vaina será necesario el monitoreo que permita una detección temprana para que en caso de que aparezca se puedan utilizar los fungicidas necesarios. Cabe resaltar que la Eeaoc cuenta con su sistema de alarma que sigue de cerca las condiciones ambientales predisponentes, por lo que de consultarlas, el productor contará con mejor información. “Su aparición en Salta nos da tiempo a los tucumanos de estar preparados para cuando se presente en la provincia” aseveró el agrónomo.

Rotación

Devani advirtió que el productor tucumano, a pesar del comportamiento del clima y a las últimas modificaciones en políticas agropecuarias, tiene en claro los beneficios de la rotación de cultivos. Detalló además que el parámetro que mueve la aguja en la toma de decisiones para realizar las rotaciones, es fundamentalmente el costo de producción del maíz, que últimamente subió mucho. Igualmente, Devani observó además que este cultivo otorga altos beneficios, sobre todo en el manejo de las malezas y del picudo.

El especialista explicó lo que sucede al hacer rotación: “cuando se puede ver una importante cantidad aglomeración de rastrojo en el suelo, se produce una mejor acumulación de agua y permite usar menos agroquímicos, además de cortar con el ciclo de plagas y enfermedades”. Resaltó que muchos productores de Tucumán tienen en cuenta estas buenas practicas y las aplican. “Son beneficios que siempre lo ayudan”, sostuvo.

Desde la Estación Experimental Obispo Colombres no dudan que mientras estos beneficios biológicos y físicos existan, aumentan las probabilidades de que las rotaciones se afirmen y por lo tanto sigan creciendo.

Pero, por otro lado, aclaran que decisiones de índole económica pueden llegar a tirar para abajo la poca o nula rentabilidad.

Cabe resaltar que esa situación es determinante en cuanto a la cantidad de superficie sembrada. Igualmente, Devani destacó que la sección de Sensores Remotos, aquella que tiene a su cargo realizar los relevamientos satelitales sobre la superficie sembrada, todavía no ha finalizado su relevamiento.

Para finalizar, el técnico de la Eeaoc graficó que los cultivos de granos presentan diferentes situaciones en cuanto a su desarrollo y estado fenológico, debido al comportamiento climático al que estuvieron expuestos. Dejó también algunas recomendaciones importantes a tener en cuenta. La primera de ellas es el monitoreo primario de picudos y chinches que permita tomar las decisiones adecuadas en cuanto a su aplicación. A su vez, será necesario tener en cuenta la roya y algunas EFC en relación al volumen de lluvias. “No debemos olvidarnos de las malezas que se pudieron escapar de los controles” advirtió. “El caso más claro es el de las orugas y chinches, que se deberán seguir chequeando, porque el estado fenológico y la etapa de desarrollo en que se encuentran los cultivos es muy variado”.