La soltura con la que se mueven los cuerpos al ritmo de la salsa y a bachata le hacen un guiño a la mirada de los curiosos que se acercan a observar. Como si fuera un antídoto para curar las tragedias mundanas, en la plaza Alberdi, los “bachasalseros” le sonríen a la vida contando uno, dos, tres...

Arlet Décima Martínez (27), estudiante de Trabajo Social, cuenta que se acercó allí por insistencia de un amigo: "hace casi dos años me separé del padre de mi hija, y un vecino me invitó a probar una clase de salsa y bachata para ver si me gustaba. Finalmente me quedé. A ella la música le ayudó a mitigar los dolores del corazón, a tal punto que ir a bailar todas las semanas es como su misa de cada domingo, su cable a tierra.

Frente a la estación del Ferrocarril Mitre, el grupo se reúne todos los domingos desde las 20 hasta las 22.30. Un cartel colocado cerca del monumento a Juan Bautista Alberdi que reza “Los bachasalseros” es la prueba de que ya están ahí.

Entre los representantes del grupo, Karina Pedraza, Mónica Reynaga, Mario Tejerina y Juan Catán son los que le ponen el pecho y el alma a este proyecto, que fue declarado de interés cultural por el los gobiernos municipal y provincial.

Tejerina aclara que no reciben ayuda económica del gobierno. ”Nosotros gastamos $ 1.500 por semana para tener todo listo cada domingo. Por eso hacemos sorteos con un bono contribución”, revela. Para ello cuentan además con la colaboración de algunos bares, que intercambian regalos por publicidad. Así, los ganadores del sorteo se llevan pases para academias o cupones para un trago. De esta manera, el grupo se mantiene de forma autónoma.

Antes de que la música empiece a sonar, en el centro de la plaza ya se notan un par de pies probando pasos. Otros habitués de los domingos disfrutan de la previa conversando, mate de por medio.

“Comencé porque sufrí un principio de ACV y el médico me dijo que era momento de cambiar mi vida. Venir me ayudó mucho con mi salud”, comenta Pedraza, una de las fundadoras del grupo bachasalsero, que este mes cumple cuatro años. “Es muy lindo, porque cuando volvés a tu casa, te sentís renovadísima”, agrega riendo.

Algunas semanas, y de acuerdo con su disponibilidad, integrantes de algunas academias locales van a enseñar los pasos básicos para aquellos valientes que empiezan a incursionar en salsa y bachata. Lo hacen gratis para los asistentes a la plaza Alberdi.

“Para bailar bien tenés que ir sí o sí a una academia, al menos por tres meses, porque si no cuesta agarrarle la mano”, advierte Pedraza.

Bajo un cielo grisáceo que amenazaba con caerse en cuestión de minutos, una mamá con su bebé bailaban al compás de la bachata, como si la lluvia no tuviera permiso de interrumpir su alegre coreografía. "Desde la panza les transmitimos a nuestros hijos el amor por la música, afirma Lelia Quiroga, ex bailarina de salsa. Apunta que en un grupo de baile salsero, similar al de la plaza Alberdi, conoció a quien es hoy su marido. “Me encanta que las plazas se usen para todo lo que genere buenas vibras”, sentencia.

PASIÓN. Tejerina es uno de los precursores en bailar en la plaza. LA GACETA / INÉS QUINTEROS ORIO

Las mujeres son mayoría

Entre mates calientes y una buena dosis de pasión latina, "los bachasalseros dieron sus primeros pasos en la plaza de Los Decididos, frente al Hospital de Niños. “La gente del hospital venía y nos aplaudía, porque les encantaba lo que hacíamos. Las madres decían que le alegrábamos los domingos. Sin embargo, para algunos vecinos de Barrio Sur, la música caribeña no fue de su agrado. "Una mujer se quejó y tuvimos que irnos de ahí. Así fue como terminamos en la plaza Alberdi”, cuenta Pedraza.

Salsa y bachata fueron el mix predilecto desde el comienzo.

“Ahora las mujeres podemos invitar a los hombres porque somos mayoría y estamos desesperadas por bailar”, confiesa divertida.

A FULL. Karina Pedraza es otra de las

Festejo

Con motivo del cuarto aniversario, la movida bachasalsera tiene en mente celebrar de la mejor manera: bailando a lo grande. Para los festejos, que tendrán lugar el sábado 1 de febrero se prevé realizar una muestra de baile con ambos estilos, salsa y bachata. También habrá una pantalla para reproducir fotos de los momentos más lindos vividos en estos años. Una torta de gran tamaño será el broche de oro de una fiesta salsera que promete ser inolvidable.

El objetivo -insisten los creadores del grupo- no es competir sino invertir tiempo de calidad en uno mismo. “Hacer nuevos amigos al