Un chico, de 12 años, ingresó herido ayer durante la madrugada a la guardia del hospital de Niños. Presentaba cuatro impactos de bala en el abdomen y en la cadera. Según fuentes oficiales, la víctima estaba junto a otros familiares en la puerta de la casa de su tía, ubicada en Manantial Sur, cuando quedó en medio de una balacera en la que participaban varios hombres que circulaban en motos.

Instantes después, lo trasladaron al centro sanitario, donde fue operado. Hasta ayer, el menor se hallaba estable.

La familia se encontraba de vacaciones en la provincia. El 31 de diciembre llegaron desde Buenos Aires para pasar las fiestas con sus parientes. “Mi esposa es de acá, y todos los años venimos a visitar a su padre”, señaló Diego Vallejo, padre del niño baleado. “Los médicos me dijeron que mi hijo forma parte del 1% de los niños que se salva en estas situaciones”, expresó el pariente, quien se mostró emocionado por ese dato médico.

“En el hospital le salvaron la vida a mi hijo. Son personas increíbles (por los profesionales de la salud)”, manifestó Vallejo. “Ahora, no me interesa saber quiénes son los culpables. Tengo toda mi energía puesta en que mi hijo se recupere”, añadió.

Por su parte, Eduardo Ávila, jefe de la seccional 8ª, dijo que estaban siguiendo “una línea de investigación, que había permitido identificar a algunos sospechosos involucrados. Se solicitarán las medidas necesarias para constatar los domicilios y poder ubicarlos”, acotó el oficial.