Acorde con los datos aportados por el Hospital Garrahan, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) y las malformaciones congénitas de riñón o vías urinarias son las afecciones más comunes entre los niños y los adolescentes argentinos.
“En los consultorios se atienden cerca de 8.000 consultas anuales. Y estas van desde los controles o nefroprotección hasta las evaluaciones previas a trasplantes”, detalló Marta Adragna, jefa del servicio de Nefrología de la institución, en un diálogo con la agencia de noticias Télam.
Para evitarlas, la especialista recomendó hacer algunos cambios en la alimentación de las familias, Sugirió, por ejemplo, recurrir a dietas bajas en sodio y tener cuidado con la limpieza de los vegetales y la cocción de las comidas. Además de no superar las dosis recetadas de medicamentos.
“En la edad pediátrica es cuando las malformaciones en los riñones o en las vías urinarias suelen manifestarse. Especialmente en el primer año de vida. Por eso, es importante que -ante los primeros signos de una infección- se hagan los controles médicos necesarios”, explicó Adragna. En ese sentido la médica puntualizó que las ecografías prenatales son una herramienta muy útil para la identificación temprana de las patologías.
También, en esta sucesión de cuidados, la especialista agregó otra cuestión a la lista. “Para prevenir esta enfermedad causada por la bacteria escherichia coli es muy importante mantener la higiene en el hogar. Sobretodo en la cocina. Acá hay que evitar utilizar las mismas tablas para cortar las carnes y las verduras”, resaltó.
Por otra parte, Adragna sostuvo que un segundo problema es el Síndrome Urémico Hemolítico: enfermedad que en nuestro país resulta endémica y -desde la década de los setenta del siglo pasado- registra entre 300 y 400 pacientes afectados por año.
“En Argentina hay cerca de un centenar de nefrólogos infantiles. De esa cantidad, la mayoría está en el área metropolitana de Buenos Aires. Sin embargo, es importante que las familias sepan que siempre la atención primaria la van a recibir en el centro más cercano a su domicilio. No hace falta cruzar el país para recibir asistencia ante una afección como esta”, finalizó la profesional.