Irán reconoció ayer que sus fuerzas armadas derribaron “involuntariamente” un avión de línea ucraniana con 176 personas a bordo el pasado miércoles, y prometió juzgar a los responsables de este hecho provocado por “errores humanos y disparos equivocados”.

“Para defendernos de posibles ataques del Ejército estadounidense, las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán estaban en alerta total, lo que desafortunadamente llevó a esta terrible catástrofe”, dijo el presidente iraní, Hasan Rohani.

Minutos más tarde, la Guardia Revolucionaria asumió la responsabilidad del derribo del avión y explicó que el operador del sistema de defensa confundió el aparato con “un misil de crucero”.

El comandante de la Fuerza Aeroespacial de este cuerpo militar de élite, Amir Alí Hayizadeh, dijo en una comparecencia televisada que el operador, antes de disparar, trato de contactar con sus mandos para obtener la aprobación, pero el sistema de comunicación dio error y tomó “una mala decisión”.

El hecho ocurrió poco después de que Irán atacará dos bases estadounidense cerca de Bagdad, en represalia por el asesinato del general Qasem Soleimani, cometido por Estados Unidos con drones selectivos, el pasado 3 de enero.

El vuelo PS752, en un boing 737, pertenecía a la compañía Ucrania International Airlines. Previamente, Irán había rechazado su responsabilidad en en este hecho.

En un comunicado, Rohani lamentó la muerte de tantas “personas inocentes, debido a errores humanos y disparos equivocados” y señaló que “este doloroso accidente no es algo que pueda pasarse por alto fácilmente”.

“Se necesita más investigación para identificar todas las causas y raíces de esta tragedia y enjuiciar a los responsables de este error imperdonable”, dijo el presidente iraní, según la BBC de Londres.

Rohani dijo que es necesario adoptar medidas para “abordar las debilidades de los sistemas de defensa del país para garantizar que tal desastre nunca se repita”, y también culpó en cierto modo a Estados Unidos de la tragedia por sus “amenazas e intimidaciones”.

Indemnizaciones

El presidente de Ucrania, Vladimir Zelensky, aplaudió que Irán haya reconocido su responsabilidad en el derribo del avión con 176 pasajeros a bordo, pero advirtió que espera que los responsables sean llevados a la Justicia y que la república islámica pague una indemnización.

“La mañana ha traído la verdad. Ucrania insiste en un pleno reconocimiento de la culpabilidad. Esperamos de Irán que lleve a los responsables ante la Justicia, devuelva los cuerpos, pague una indemnización y publique una disculpa oficial”, escribió el mandatario en Twitter.

Agregó que “la investigación tiene que ser completa, abierta y debe continuar sin retrasos u obstáculos”.

Mal momento, mal lugar

El presidente Rohani, mantuvo un diálogo telefónico con Zelensky. “Los presidentes de Irán y Ucrania examinaron la catástrofe del avión ucraniano, que se produjo en la región de Teherán”, informó la cadena estatal IRIB sin dar detalles sobre la conversación.

El régimen de Teherán subraya que el error se debió a que “en esa situación muy delicada y de crisis” el avión se situó cerca de un centro militar de los Guardianes de la Revolución, con “una altura y una posición de vuelo de un objetivo enemigo”.

Las Fuerzas Armadas explicaron que tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, y de comandantes de ese país, de “tomar como objetivo una serie de lugares en el territorio de la República Islámica en caso de que haya una operación recíproca (...), estaban en el más alto nivel de alerta”.

Las especulaciones sobre la posibilidad de un caso de derribo comenzaron el mismo día del siniestro y cobraron un tono oficial cuando el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, dijo el jueves que su Gobierno tenía información de que el Boeing 737 fue alcanzado por “un misil tierra-aire iraní”.

Kiev, aunque no había descartado ninguna posibilidad, tampoco un atentado o el impacto de un misil, prefirió mantener la cautela y había pedido no especular sobre la causa de la catástrofe. Hasta ayer.

Reclamo de varios países

Canadá, que inicialmente había reportado que 63 víctimas eran canadienses, rebajó ayer a 57 el número de sus ciudadanos muertos en el accidente.

El ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, Francois-Philippe Champagne, dijo que rebajaron la cifra tras recibir información adicional sobre los documentos de las víctimas.

El ministro canadiense también anunció que por iniciativa de Canadá, varios países afectados por el accidente han decidido formar un grupo que presione a las autoridades iraníes para realicen una investigación minuciosa e independiente de lo acontecido.

El grupo, que ya ha mantenido una primera reunión virtual, está formado por los países que perdieron ciudadanos en el siniestro, salvo Irán: Afganistán, Canadá, Reino Unido, Suecia y Ucrania. (Télam)