El presidente, Alberto Fernández, consideró ayer positivo haber “tranquilizado” la economía en su primer mes de gestión que, según él, estuvo enfocada principalmente en atender las necesidades de los sectores más vulnerables. Resaltó que hasta el momento, su Gobierno cumplió con lo que había prometido al asumir en diciembre.

En una charla con los periodistas acreditados en Casa de Gobierno, Fernández se declaró contento por haber avanzado en el ordenamiento de las cuentas y, a tono con la impronta de su Gobierno, aseguró que “esta vez no las van a pagar los que menos tienen”.

Pronosticó que la clase media será la más beneficiada, una vez que se reactive la economía y a partir de que empiecen a consumir los sectores más bajos.

“Se ha logrado tranquilizar la economía y empezar a poner en marcha algunos proyectos que garantizan la recuperación del trabajo y la inversión”, afirmó.

El Presidente pidió que no se enojen quienes “tienen que hacer el aporte” y “entiendan la situación en la que estamos”.

“Hubiéramos querido que no fuera así, no exigirle a nadie tanto, pero a veces hace falta hacerlo”, insistió. Consultado sobre las negociaciones con el FMI por los vencimientos de deuda, aseguró que está todo encaminado.

El secreto

En su primer mes de gestión, Fernández adoptó un conjunto de medidas orientadas a reactivar la economía, a hacer frente a la inflación y a atender principalmente a los sectores más vulnerables.

Esa impronta quedó plasmada en la Ley de Solidaridad Social, una iniciativa que marcó el rumbo económico del gobierno.

“El secreto de lo que se viene es que hagamos las cosas bien”, evaluó el Presidente. Agregó: “si todo se hace especulando es muy posible que nos vaya mal” a los argentinos.

Entre las principales medidas del Gobierno nacional figuran la ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, aprobada en diciembre por el Congreso, que declara la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y social. También, el Ejecutivo fue facultado para realizar las gestiones necesarias tendientes a “recuperar y asegurar la sostenibilidad de la deuda pública de la República Argentina”.

Además, se dispuso un bono de hasta $ 5.000 para los jubilados que perciban el haber mínimo de $ 14.068 y un tope de $ 19.067.

El campo

En otro orden, se actualizó el esquema de retenciones al campo; se congelaron por 180 días los cuadros tarifarios de electricidad y gas natural “de jurisdicción nacional”; se fijaron cambios en el impuesto de bienes personales y se estableció para las PyME un plan de regularización de deudas tributarias vencidas al 30 de noviembre hasta en 120 cuotas, entre otras medidas.

El jueves, incluso fue presentado el programa “Argentina Hace”, que fomentará obras pequeñas realizadas por vecinos en todo el país, orientadas a mejorar la infraestructura vial e hidráulica y a extender la red de agua potable.

Ayer, Fernández adelantó que la semana próxima enviará otro paquete de medidas para que sea debatido en sesiones extraordinarias del Congreso. Se da por hecho que entrará el proyecto que establece límites a las jubilaciones de privilegio. al igual que el proyecto de la reforma judicial.

Si bien Fernández no dio detalles del contenido del nuevo paquete, podrían ingresar en esa lista el Consejo Económico y Social, la constitución del Consejo de Seguridad, la reforma de la Justicia Federal y el proyecto de Consenso Fiscal que ya tiene media sanción del Senado.

Además, la segunda parte de la convocatoria a extraordinarias -que alcanza hasta el 31 de enero- podría incluir para el Senado el proyecto de Góndolas, que a fines del año pasado obtuvo aprobación de Diputados.

El jefe de Estado se expresó así ante la prensa tras cumplir, junto con su gabinete, con la llamada “Ley Micaela” y fueron a la charla que se dio en el CCK sobre temáticas de género. Mauricio Macri fue el primer presidente que hizo el curso, en 2019. (Télam)