El lunes, a la hora de la siesta, Daniel Ascencio Martínez (70 años) se encontraba en el fondo de su casa del barrio Nicolás Avellaneda realizando tareas domésticas. Sintió el ruido del portón y pensó que había llegado uno de sus hijos a visitarlo. Cuando ingresó al interior de la vivienda descubrió a cuatro jóvenes. En el acto se dio cuenta de que lo habían elegido para asaltarlo.

Según la denuncia que realizó, los asaltantes, después de amenazarlo con un arma de fuego, lo llevaron a una habitación. Uno de los delincuentes se quedó con él, mientras que sus cómplices comenzaron a revisar el lugar. Lo mantuvieron arrodillado, ordenándole que no se moviera. Después de varios minutos, el grupo se fugó del lugar con $62.000 y varias joyas de oro. Según Martínez, todos usaban guantes de látex de color blanco.

La víctima, según consta en la denuncia policial, después de unos minutos salió a la calle para pedir auxilio. Allí se encontró con una vendedora ambulante, que le comentó que los asaltantes habían estado vigilando la vivienda y que huyeron en un taxi con licencia de la capital por la avenida Presidente Perón.

EXPLICACIONES. Argiró muestra un mapa sobre las tareas que realizan. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI

Este fue un nuevo hecho de inseguridad registrado en Yerba Buena. En la edición de ayer, LA GACETA informó que en Brasil al 800 una familia había sufrido un “escruche” cuando se ausentó para visitar a unos parientes en El Corte.

“Sabemos que es un grupo de jóvenes que viene robando en la zona. A nosotros nos sustrajeron sillas, un horno y otros elementos del quincho”, lamentó Liliana Nader, vecina de calle Las Rosas al 600.

Nader pidió más custodia para Yerba Buena, luego de enterarse de situaciones que ocurrieron cerca de su domicilio. “Con los vecinos hicimos las denuncias correspondientes -indicó-. Sabemos que ocurrieron casos más graves en calles aledañas”.

La respuesta

El comisario Carlos Ruiz reconoció que se produjeron algunos hechos de inseguridad, pero que se redujeron considerablemente con respecto a años anteriores. “Estamos realizando numerosas tareas y trabajamos de manera conjunta con la Secretaría de Seguridad de Yerba Buena”, destacó el jefe de la comisaría.

Su versión fue respaldada por Mauricio Argiró, el funcionario del área de seguridad yerbabuenense. “Durante la última quincena de diciembre realizamos el operativo ‘Felices Fiestas’. El despliegue de personal dejó resultados interesantes con respecto a la prevención de delitos. Se detuvo a gente que circulaba con armas blancas y se frustraron intentos de arrebatos en moto”, explicó.

Según el funcionario, en las últimas semanas se realizó un trabajo diferenciado: controles de alcoholemia y de tránsito junto a la Policía. “Hay casos en los que se recuperó vehículos robados. Las inspecciones se realizaron de día y de noche”, aseguró.

Las estadísticas realizadas por la Secretaría muestran que los robos durante las fiestas bajaron considerablemente con respecto a 2017 y a 2018, según palabras de Argiró.

Desde la municipalidad, le solicitaron al Ministerio de Seguridad y al Ente de Turismo que incluyan a Yerba Buena en el operativo Verano Seguro, que se lleva a cabo en las villas turísticas de Tucumán. La idea es reforzar la seguridad de una ciudad con mucho movimiento.

“Entendemos que Yerba Buena es el centro de turismo interno más importante de la provincia. Vecinos de otros municipios vienen a hacer deporte, a los grandes conglomerados gastronómicos, a los shoppings y cines”, argumentó el funcionario.

El comisario Ruiz apuntó que por pedido del jefe de la Unidad Regional Norte, Ramón Carrillo, continúan organizando operativos conjuntos. “Hay más personal policial realizando tareas de prevención en la ciudad. Estamos trabajando con los guardias urbanos, que nos colaboran mucho. No existe una zona roja de ‘escruches’. La novedad es que los delincuentes están haciendo trabajos de inteligencia para saber dónde y cuándo atacar”, comentó el funcionario policial en una entrevista con LA GACETA.

Los vecinos reconocieron que se nota una mayor presencia policial en las calles. “En este enero estamos más vigilados, pero evidentemente eso no alcanza. La lucha contra la inseguridad es muy dura”, señaló María Laura de Jiménez.

Su amiga Fernanda de Peralta agregó: “se nota que vienen haciendo operativos de prevención de noche. Eso dio buenos resultados, pero los delincuentes no descansan. Me enteré de que todos los hechos se produjeron durante el día, por lo que las autoridades tendrán que analizar esta nueva situación”.

Medidas preventivas

Argiró y Ruiz, más allá de informar que por estos hechos se están reforzando las tareas de prevención, recomendaron a los habitantes una serie de medidas básicas para evitar ser víctimas de un robo.

“Se debe entender que los delincuentes hacen un trabajo de inteligencia. Están constantemente buscando detalles que les brinden información para cometer un ilícito. El consejo más importante es que no hay que publicar en las redes sociales que se saldrá de vacaciones. Recomendamos no subir fotos de los lugares mientras estén de veraneo. Si desean subirlas, pueden hacerlo cuando estén de regreso”, comentó Argiró.

El secretario también explicó que la comunicación entre los vecinos puede ser muy relevante, y que siempre que se vea una situación inusual llamen al 911. “Hace unos días frustramos un intento de robo gracias al llamado de un vecino”, ejemplificó.

Ruiz, por su parte, recomendó: “los vecinos deben tratar de avisar a los familiares para que se den una vuelta por la casa deshabitada. También deben estar atentos a los sistemas de alarmas y, cada vez que se activen, deben dar aviso a la Policía para que también actuemos de la manera más rápida”.