La salida de Mónica Gutiérrez de la pantalla de América, luego de 16 años conduciendo el noticiero de esa señal, fue una de las grandes sorpresas del año pasado. Su salto a El Trece, donde hoy a las 14.30 debutará al frente del ciclo especial “Crónicas de la tarde” prácticamente sin descanso, completó el asombro sobre una figura clave en la televisión informativa de las últimas décadas.
La periodista fue convocada por la productora Mandarina para liderar un equipo de investigación cuyo eje temático serán los casos policiales más impactantes, que forman parte de los anales de la historia criminal en Argentina. La acompañarán el psiquiatra forense Enrique de Rosa, el abogado penalista Christian Poletti, el periodista de policiales y también abogado Ricardo Canaletti, y Germán Mónaco, con Martín Candalaft e Ignacio Juliano como cronistas en vivo.
“No va a escarbar en el morbo”, sostuvo la ahora conductora, aunque aclaró que “no existen temas amarillos, sino tratamientos amarillos”. “Toda la vida cubrí policiales. Este programa no sólo va a ser sobre los casos, sino que va a estar relacionado con la inseguridad nuestra de todos los días. Tiene que ver con la preocupación de la gente, con las cosas que pasan en la calle día a día: accidentes de tránsito que son absolutamente evitables, delitos de índole tecnológicos, abusos, cuestiones de crímenes de género con mujeres golpeadas y violadas”, describió en diálogo con Télam.
- Hay un punto en donde a los periodistas se les mezcla la pasión por la profesión con esa mirada un poco más fría que requiere el episodio. ¿Pasa a veces con los policiales con el retrato que quiere darle y que hay que tener cuidado con la gente?
- Cada uno lo trata como quiere y puede. Si la expectativa es que tenga morbo no duraré mucho en la conducción porque no es lo mío, no soy una recién llegada que va a ver cómo le sale. Voy a ser una periodista tratando los temas de actualidad; vamos a tratar de ver la problemática que pasa hoy, por qué se dan determinadas dinámicas delictivas. No vamos a estar haciendo la historia de la criminalidad en Argentina.
- ¿Cómo toma, pasado un tiempo, su salida de América? ¿Cree que se la identificó demasiado con un partido político de manera injusta?
- No, yo no me fui por ninguna razón de índole política, me fui porque me quería ir de América. Nadie me despidió, nadie me pidió que me fuera. Quería cambiar. Creo que se cumplió un ciclo. No sentía que en el noticiero hubiera una renovación. La verdad es que no tenía planes para trabajar tan rápido. Muy rápidamente, por la manera que se dieron las cosas, me convocaron de Canal 13 y aquí estoy.
-¿Cambiar implicaba pasar a otro tipo de programas?
- Salir significaba salir del canal, salir por el momento de ahí y punto. Salir de cómo se estaban manejando las cosas. Pero no quiero hablar de América; todo lo que tenía para decir lo dije. Lo que no se entiende es que alguien en un determinado momento quiera dejar un trabajo.
- ¿Cómo se hace para trabajar ahora desde el periodismo con un programa de información cotidiana, fuerte y dura cuando desde las redes se impone una frivolización de la información?
- Pienso que hoy todo está abierto y en debate. Siempre hice información dura, desde mis 19 años. Cubrí el Juicio a las Juntas, todas las cosas fuertes y duras que han pasado en este país, como los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel. Siempre he estado en la primera línea de trabajo. Ojalá hubiera optado por algo más liviano para llevar adelante mi carrera, probablemente hubiera tenido una vida más grata, pero el camino que elegí ha sido este.
- Si le proponen ser gerenta de noticias, ¿acepta o lo gambetea?
- No tengo el proyecto de ser gerenta de nada. El recorte de la realidad hoy se da priorizando los clicks, ya no cuenta ni el minuto a minuto, ni Ibope, ni rating ni nada. No quisiera estar al frente de una redacción de noticias corriendo atrás del click. No tengo vocación de ir atrás del click. No estoy diciendo que sea adictivo, es una manera de medir el interés de la audiencia. Como profesional sabés si te parás atrás del interés de cada audiencia en cada momento o si hacés tu trabajo de la manera que creés que lo debés hacer. Trato de hacer lo mío con la mayor intensidad, la mayor honestidad y la mayor dedicación profesional posible.