El “tenis de mesa” entre el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) y el Poder Ejecutivo por dos ternas para cubrir fiscalías de Instrucción en lo Penal de esta capital terminó al menos para una de esas propuestas. Luego de que renunciaran a la postulación los tres candidatos (Pedro León Gallo, Luis Amarillo y Facundo Maggio), el Consejo declaró desierto el concurso y abrió un nuevo procedimiento de preselección de fiscal. La decisión permitió desbloquear un trámite de cobertura de vacante judicial que estaba frenado desde junio de 2017.

Las idas y las vueltas comenzaron cuando el Gobierno de Juan Manzur devolvió las ternas al CAM con el argumento de que no quedaban postulantes elegibles. Sucede que Gallo y Maggio habían sido nombrados antes respectivamente fiscal y juez de Instrucción en lo Penal N°2, y que, en un acto inusual, la Legislatura había rechazado el pliego de Amarillo. La segunda terna en el mismo estado de parálisis está formada por Gallo; la fiscala de Monteros, María Eugenia Posse, y Amarillo. Pero el CAM reintegró las propuestas al Gobierno con el argumento de que la devolución no estaba prevista en el orden jurídico y que, por el contrario, la ley obligaba a “agotar” el envío de nombres a la Legislatura.

Las dimisiones de Gallo, Amarillo y Maggio allanaron el camino para generar un nuevo concurso. Al menos hasta el lunes persistía el bloqueo de la otra terna puesto que Posse no renunció a la posibilidad de pasar al Ministerio Público Fiscal de la capital, aunque su designación generará una vacante en la sede de Monteros.