Con sólo 16 años, la activista sueca Greta Thunberg se ha convertida en la personalidad más joven que recibe la distinción de ser declarada “persona del año” por la revista Time. Ayer se conoció la portada de la publicación, con la imagen de la joven y una leyenda que dice “el poder de la juventud”.

“El cambio significativo rara vez ocurre sin la fuerza galvanizadora de los individuos influyentes, y en 2019, la crisis existencial de la tierra encontró una en Greta Thunberg”, afirmó Edward Felsenthal, editor de la revista.

La joven, al enterarse, escribió en su cuenta de Twitter: “¡Guau, esto es increíble! Comparto este gran honor con todos los que participan en el movimiento Fridays For Future y los activistas climáticos de todas partes”.

De hecho, Greta se ha convertido este año en la voz estelar de la lucha contra el cambio climático, con sus reclamos a los líderes mundiales. Sus apariciones públicas han inspirado a millones de jóvenes que se movilizaron en las calles de todo el mundo como parte del movimiento Fridays for Future, que ella inició en agosto del año pasado.

En la imagen que reproduce la portada de Time se ve a Greta en la costa de Lisboa, mirando el horizonte. La autora de la fotografía, Evgenia Arbugaeva, explicó que se había propuesto “captar la mirada intensa y enfocada tanto hacia adentro como hacia afuera, que es característica de Greta”.

La más reciente intervención de Greta tuvo lugar en la Cumbre del Clima que se está desarrollando en Madrid, donde optó por un discurso menos personal y con más datos sobre los problemas que está trayendo el calentamiento global. También pidió que se escuche más a los científicos y a los pueblos originarios.

La Cumbre ha entrado esta semana en su fase política con la negociación por los bonos de carbono y la propuesta de la Unión Europea de poner un impuesto a los productos que no utilicen ese elemento en su elaboración. La mayoría de quienes participan coincidieron en señalar la necesidad de que de este encuentro salgan acciones concretas ante la emergencia climática que vive el planeta al tiempo que manifestaron su frustración por los lentos progresos que se registran en las negociaciones.