Por Carlos Paz, LA GACETA.

Consagración a María  

El gobierno nacional consagró ayer a todo el país al inmaculado Corazón de María, como acción de gracias, durante una peregrinación que encabezó el presidente Juan Carlos Onganía. La marcha -a la cual se sumó el primer mandatario y otros altos funcionarios en la localidad de General Rodríguez- tuvo su culminación en la ciudad de Luján, desde donde  Onganía dirigió un mensaje a todo el país destacando la decisión gubernamental de consagrar al país al Inmaculado Corazón de la Virgen. El cardenal Antonio Caggiano calificó a la ceremonia como esencialmente religiosa y destacó que en el país “no reina aún la paz y la concordia anhelada”. La imponente y tocante ceremonia realizada frente a la basílica de Luján tuvo un marco excepcional de público. Luego de la ceremonia religiosa, el presidente dio lectura a la oración de consagración de la Argentina al Inmaculado Corazón de María. Todo culminó con la ejecución del Himno Nacional y un desfile cívico-militar.

Censura a la prensa

El gobierno del presidente uruguayo Jorge Pacheco Areco acentuó ayer las medidas de control sobre las informaciones de prensa, al prohibir terminantemente a los diarios el empleo de palabras tales como “tupamaros”, subversivos, extremistas, comandos, células y delincuentes ideológicos. La organización terrorista autotitulada “Tupamaros” sólo podrá ser mencionada en adelante con los términos “malhechores”, “delincuentes” y “rapiñeros”. La nueva medida restrictiva fue comunicada a los diarios por el subjefe de policía de Montevideo. Una notificación similar fue hecha a las emisoras de radio y televisión por la Dirección de Comunicaciones. La disposición es complementaria de un decreto dictado en marzo último -criticado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)- que prohibió emplear la palabra “Tupamaros”. La nueva medida extiende la prohibición a toda caracterización política del grupo, permitiendo sólo el uso de términos que le atribuyan carácter delictivo..

La consagración

Con motivo de la consagración del país al Inmaculado Corazón de María, monseñor Blas Victorio Conrero celebró ayer una misa en la iglesia Catedral, a la que asistieron el gobernador de la provincia, coronel (R) Jorge D. Nanclares; el presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Miguel A. González; el jefe del Estado Mayor del Comando, coronel Jorge R. Videla; el intendente Gómez Omil, otras autoridades y delegaciones escolares de establecimientos religiosos. Ante el acontecimiento, un grupo de católicos tucumanos -integrado, entre otros, por Gaspar Risco Fernández, Alberto Villeco, Evaristo Padilla y Enrique Würschmidt- emitió un comunicado que en parte decía: “Nos adherimos a este acto consagratorio en tanto en cuanto no hace más que canalizar el profundo sentido monológico de nuestra religiosidad popular hacia un símbolo operante de unidad en el trabajo silencioso de cada día, sin dogmatismos de ninguna clase que impliquen discriminaciones con respecto a otras iglesias cristianas”.