La violencia volvió a decir presente en el fútbol tucumano. Pero esta vez no fueron los hinchas los inadaptados, sino un futbolista. El volante Mauro Rodríguez no soportó ser expulsado y agredió al árbitro Carlos Martín y al juez de línea Néstor Cardozo.
El encuentro entre Atlético y Deportivo Marapa, por la última fecha del Grupo A de la segunda fase del Anual de Primera A de la Liga Tucumana, se jugaba con normalidad. El “Decano” ganaba 2 a 0 y estaba logrando la clasificación a la semifinal del certamen. Con este resultado, el “León” de Ciudad Alberdi se quedaba afuera de la instancia decisiva.
A los 28 minutos del segundo tiempo Rodríguez cometió una fuerte infracción sobre Nicolás Laméndola y el juez decidió mostrarle la tarjeta roja al mediocampista. Hasta ahí, todo normal. Nadie se imaginaba la reacción del futbolista surgido en Santa Ana, que empujó a Carlos Martín y le tiró dos cabezazos, que no llegaron a impactarlo. El que sí recibió un golpe de puño fue el asistente Néstor Cardozo, que en su afán por ir a proteger a su compañero, “ligó” la peor parte.
Cuando los otros futbolistas de Marapa trataron de rodear a la terna arbitral, apareció en acción la policía. Carlos Martín decidió suspender el encuentro a los 28’ del complemento y ahora el Tribunal de Disciplina deberá analizar el informe para ver qué medidas aplica.
Seguramente, el partido no seguirá y le darán por ganado al “Decano”, que de esta forma avanzará a la semifinal del certamen, donde enfrentará a Amalia.
El que también se aseguró un lugar en esa instancia es Deportivo Llorens, que derrotó por 4 a 2 a San Juan. El equipo de Concepción se medirá con Sportivo. Ayer, Villa Mitre igualó sin goles con Newbery y ambos quedaron eliminados.