El año terminará sin que el ex fiscal Carlos Albaca sea juzgado por su actuación en la causa “Lebbos” durante el período 2007-2013, pero la Sala I de la Cámara Penal de esta capital pretende al menos avanzar con la organización del debate y, si es posible, fijar una fecha de inicio. Con ese fin, el tribunal volvió a emitir una citación para el ex funcionario público imputado, que deberá presentarse con su defensor Manuel Pedernera a la audiencia de orden programada para el 6 de diciembre a las 9. Por una serie de vicisitudes atinentes a la integración de la Sala I, ese acto está pendiente de celebración desde el 20 de agosto.
La notificación lleva la firma de los camaristas Pedro Roldán Vázquez, Diego Lammoglia y María Balcázar. Esta última intervino en sustitución de Alicia Freindenberg, quien a su vez reemplaza a María Elisa Molina quien, en el ínterin, accedió a la jubilación con el beneficio del 82% móvil. La cédula comunica a las partes, además, el rechazo de la recusación que Leticia Victoria Lebbos, hija de la joven asesinada Paulina Lebbos, había formulado contra Freidenberg. Además, la Sala I desestimó la inhibición de esta jueza.
La querellante Lebbos impugnó a Freidenberg con el argumento de que había perdido la confianza en su imparcialidad luego de que en la feria de julio la camarista y su par Luis Morales Lezica omitieran oírla a ella y al Ministerio Público Fiscal respecto del cese de prisión que dispusieron a favor de Eduardo Di Lella, imputado condenado sin sentencia firme por el encubrimiento del homicidio de Lebbos. “Lo más grave de su parcialidad es que Di Lella hasta el día en el que fue liberado estaba con un grave problema psiquiátrico, según sus médicos, lo que pone en peligro a mi persona, a mi grupo familiar y, especialmente, a mi abuelo Alberto Luis Lebbos”, expresó la joven. Por su parte Freidenberg se apartó del caso con la invocación de que Alberto Lebbos había expresado falsedades atinentes a su actuación en un programa de radio. La magistrada responsabilizó a Lebbos por la demora del expediente abierto en 2013.
Al final, nada prosperó y Freidenberg juzgará a Albaca por el supuesto encubrimiento del crimen junto a Roldán Vázquez y a Lammoglia. El inicio del debate dependerá de las agendas de los jueces y de las partes, pero fuentes familiarizadas con el caso explicaron que este no puede extenderse demasiado debido a que en mayo empezará a funcionar el nuevo proceso penal y a que Roldán Vázquez ya presentó la renuncia condicionada al otorgamiento de la jubilación. En principio, el juez pretendería retirarse tras este juzgamiento, que será el primero que siente en el banquillo de los acusados a un ex fiscal de Instrucción en lo Penal por presuntos hechos ilícitos cometidos en el ejercicio del cargo. Roldán Vázquez padece dolencias cardiológicas: esta situación de salud sumada a los planteos relativos a Freidenberg y a la salida de Molina afectó la tramitación del expediente.
La información propuesta y ya admitida para juzgar a Albaca es abundante, y refleja la trascendencia institucional del proceso. La convocatoria a seis fiscales (Daniel Marranzino, Marta Jerez de Rivadeneira, Diego López Ávila, Adriana Giannoni, Alejandro Noguera y Juana Prieto de Sólimo -se jubiló en 2017-) para que presten declaración testimonial anticipa una discusión amplia sobre la cultura del organismo encargado de investigar los hechos delictivos en la faz provincial. También fueron ofrecidos los testimonios de otros dos funcionarios con fueros: el senador José Alperovich y el ministro de Seguridad provincial, Claudio Maley. Estos y los fiscales -con la excepción de Prieto de Sólimo, que ha de declarar como una testigo común en la sala de juicio- pueden acogerse al beneficio de contestar las preguntas por escrito, aunque bajo juramento de decir la verdad.