Luego de la bonanza de las commodities de 2003-2011, la economía argentina entró en un periodo de estancamiento, con sus oscilaciones, y sufriendo ahora una recesión. En ese contexto, y desde una perspectiva regional, el Instituto para el Estudio sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea se preguntó cómo ha sido la performance de las provincias durante el período 2015-2019.

Acorde al Monitor de Provincias,  que mide la evolución de la actividad económica de cada distrito, a mitad de este año unas pocas terminan mejor que hace cuatro años (La Pampa, Córdoba, Santa Fe). En términos generales, la región Pampeana ha tenido una mejor performance, mientras que han estado más complicados el NOA (el crecimiento ha sido nulo en el caso de Tucumán durante ese período) y buena parte de la región Patagónica, exceptuando Neuquén.

Para comprender el porqué de este desempeño regional, el economista Jorge Day explica que se tomaron en cuenta tres indicadores, que representan los impulsos que han tenido las distintas provincias.

Impulso privado

¿En qué consiste? Si hay más personas empleadas o mejora el poder de compra de sus salarios, la población comprará más, e impulsará la actividad económica, especialmente a través del comercio. En este punto, sólo se considerará la masa salarial privada, ya que la pública será tenida en cuenta en otro de los vectores de impulso. En estos últimos años, el estancamiento y las diferentes devaluaciones terminaron generando una significativa caída en el poder de compra de la población en todas las provincias, que explica la abrupta caída en las ventas comerciales, especialmente en aquellas de bienes de consumo postergable, como los autos. “Es decir, hablamos de un impulso privado negativo”, advierte el economista.

Llamativamente, este fenómeno ha sido menos acentuado en buena parte de la región pampeana, pero muy marcado en otras provincias, caso de Catamarca (minería) y Tierra del Fuego (promoción industrial).

Impulso exportador

En 2016 se redujeron impuestos a la exportación y se quitaron distinto tipo de restricciones, mientras que desde mayo de 2018 el dólar se encareció notoriamente, indica el reporte al que accedió LA GACETA. Estos factores repercutieron positivamente en aquellas provincias con mayor sesgo exportador. Aun vendiendo el mismo monto en dólares, se beneficiaron al percibir un dólar más caro. La región más exportadora es la Pampeana. Podría pensarse que varias provincias petroleras y mineras también son muy exportadoras (San Juan). Pero si en algunos casos aparecen con un impulso negativo, es señal de una importante disminución en sus exportaciones (Santa Cruz), acota el reporte.  

Impulso fiscal

El gobierno puede movilizar la actividad económica, quitando menos recursos a la población y empresas (menos impuestos), y otorgado más fondos (vía mayor gasto público). Esta política expansiva es posible cuando el gobierno tiene un margen financiero, sea con superávit fiscal, o reduciendo ahorros o endeudándose.

Las provincias más beneficiadas con las exportaciones no fueron fiscalmente contractivas, observándose que su recaudación de impuestos se rezaga con respecto a la inflación. En algunos casos también hubo expansión del gasto público. Esto no ocurrió en varias provincias norteñas, que generalmente son más dependientes de fondos nacionales, puntualiza el diagnóstico privado. Debido a su debilidad financiera, en el período de cuatro años, sus gobiernos tendieron a elevar la recaudación de sus impuestos provinciales, y a ser más moderados en su gasto primario. Es decir, fueron contractivos en un periodo recesivo. Su impulso fiscal resultó siendo negativo, señala el informe de la Fundación Mediterránea.  

Como caso especial, agrega, está San Juan, que había generado finanzas superavitarias en los períodos buenos, y ha desahorrado en los malos, realizando así una política contracíclica.

Salarios  

Tucumán, entre los distritos con menos pérdidas

El informe del Ieral, en base a datos del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, observa que Tucumán es una de las provincias que menos pérdidas registró en los salarios privados (6%), medidos entre el último tramo de la gestión de Cristina Fernández hasta la actual administración del presidente Mauricio Macri. La Pampa y Jujuy fueron los distritos con menores reducciones en el poder adquisitivo del salario privado, un 6% a la baja, de acuerdo con el reporte privado.

Devaluación

El impacto de ese fenómeno en las jurisdicciones

Según el Ieral, en estos cuatro años, hubo una caída en la actividad económica en la mayoría de las provincias. En buena parte, se debió a un impulso privado negativo, con población con menor poder de compra, tanto por el estancamiento como por el ajuste generado por las distintas devaluaciones. En este difícil contexto, algunas pudieron compensar con un impulso exportador positivo (región pampeana), que también se beneficiaron con menores retenciones.

Diferencias

La política fiscal

Aquellas jurisdicciones que no son exportadoras, y más dependiente de fondos nacionales, tendieron a aplicar una política fiscal contractiva (menos gasto y más impuestos), generando un impulso fiscal negativo, agravando la crisis en sus lugares. Entre las más complicadas están las norteñas, Tucumán, por caso. Varias se vieron perjudicadas por el pobre desempeño en sus productos exportados, como cobre en Catamarca, y petróleo en las patagónicas, excepto Neuquén, impulsada por el proyecto de Vaca Muerta.