Los economistas Carlos Melconian y Daniel Artana advirtieron ayer que todos los modelos de reestructuración de la deuda que se manejan implican un fuerte ajuste fiscal, laboral y previsional, medidas que no están contempladas en los dos principales candidatos presidenciales. Melconian y Artana formularon estas declaraciones durante la jornada de cierre del 40ma. Reunión Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) que se desarrolló en Bariloche. “Uruguay hoy se financia al 4% anual. Lo hizo un año después de pagar su deuda. Pero al año siguiente de la reestructuración pusieron 3 puntos del PBI arriba de la mesa para pagar. Parece que nosotros no tenemos ni 2 puntos para poner”, advirtió Artana. “¿Cómo hacés para compatibilizar tus promesas de campaña con tener que pagar dos puntos del PBI de superávit primario?”, se preguntó el economista de FIEL. Por su parte, Melconian, destacó que las reestructuraciones de Portugal, Irlanda y Grecia “tienen en común fuertes reformas tanto fiscal, jubilatoria y laboral”, para lograr excedente fiscal y poder pagar lo que debían. “No es algo lo que se esté hablando”, dijo Melconian, mientras que Artana advirtió que “decir que le vamos a poner plata en el bolsillo a la gente, en la actual situación, es peligroso, porque impulsa la inflación”.

Las palabras de los economistas fueron seguidas por los 200 empresarios que colmaron el salón principal del hotel Llao Llao. Artana dijo: “¡Ojalá nos vaya como Uruguay, tenía una deuda de 110 % y nosotros tenemos una del 75%, pero el tema es si tenemos dinero para pagarla!” Aseguró que “lo de emitir” para ponerle dinero a la gente en el bolsillo “está pensado para países que tienen deflación, como Japón, no como nosotros que tenemos 55% de inflación”.

Por su parte Melconian advirtió que “la deuda se va a reestructurar”, no solo reprogramar los pagos, porque “sino, no alcanza”, y que un acuerdo de Facilidades Extendidas con el Fondo Monetario Internacional, “conlleva la reforma fiscal, laboral y previsional”, como ocurrió en los países europeos. (Télam)

Postergan el debate por el "reperfilamiento"

El oficialismo postergará hasta después de las elecciones de octubre el debate legislativo del proyecto de ley de “reperfilamiento” de la deuda local, iniciativa que el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, presentó la semana pasada en la Cámara de Diputados.

“En plena campaña electoral es muy difícil reunir a los legisladores y formar quorum en las comisiones y en el recinto. Además, es un tema complejo: no sería prudente agitar las aguas a tan pocos días de las elecciones”, explicó un diputado oficialista al diario La Nación.

El proyecto sobre reperfilamiento de la deuda apunta, en líneas generales, a sentar las bases para la reprogramación de los plazos de vencimiento de los pasivos de mediano y largo plazo emitidos bajo legislación nacional, que totalizan unos U$S 32.000 millones.

La postergación del debate, en realidad, fue condicionada por los anuncios del candidato peronista, Alberto Fernández, quien afirmó que tiene cerrado un acuerdo con acreedores de la deuda externa -para el caso de que gane las elecciones presidenciales- un “reperfilamiento a la uruguaya, sin quitas y con más plazos de pago”. La iniciativa fue bien recibida por los inversores y contribuyó ayer a sostener la calma en la plaza de bonos argentinos, según fuentes del mercado. Sin embargo, entre los analistas han comenzado a plantearse dudas por los costos que supone esta alternativa.

Un informe dado a conocer ayer por Delphos Investment - Cohen sostiene que las declaraciones sobre el reperfilamiento a la uruguaya son “lindas palabras, pero todavía, vacías de contenido”, y advierte que “el problema es que no reparó en el detalle del sacrificio que realizó el vecino país para poder seguir honrando sus deudas”. En concreto, Uruguay tuvo un el superávit primario a un nivel promedio de 2,3% durante los cinco años posteriores a la renegociación de la deuda, de acuerdo con un informe de Idesa. Los resultados fiscales de la Argentina están muy lejos: tuvo un déficit primario de 2,6% el año pasado y este año, y el próximo el desequilibrio rondaría el 0,7% (en ambos casos) según la consultora Ecolatina.