El presidente de la Sociedad Amigos del Árbol, Pedro Buiatti, considera que el mantenimiento y el fomento de estos oasis vegetales que son parques y plazas pasa no sólo por la seguridad. “Para consolidar la recuperación de las áreas verdes hace falta un instrumento que junte a todos los municipios. Debemos unificar los criterios de planificación en la jardinería pública y en el arbolado urbano y darles a ambos una mirada social”, afirma.

En paralelo, el ingeniero agrónomo recomienda la creación de directorios de usuarios que administren la funcionalidad de los parques y plazas. Es decir que elaboren una agenda de uso del parque, sobre las actividades que se van a realizar allí. No se trata de una administración económica.

Esto se sumaría al fomento de una política de apropiación por parte de los ciudadanos. “Los vecinos deben apropiarse para tener una gestión compartida de los espacios. Si no, la jardinería se vuelve costosa porque sólo nos centramos en colocar canteros con flores. La ciudad es linda cuando uno ve a la gente disfrutar de los espacios. Es la presencia de las personas lo que transforma dichas áreas en algo de utilidad pública”, acota Buiatti.

Desde la raíz

Pese a las diferencias, los especialistas concuerdan en que la condición de los parajes naturales podría mejorar si fomentamos una cultura de preservación. “Cada tantos años es necesario volver a revalorizar estos espacios cuando en realidad esta valía debería ser permanente. No basta con jactarnos de que tenemos plazas o jardines si no existen proyecciones para mantenerlos a futuro y que puedan ser aprovechados por las generaciones venideras. El paisaje forma parte del patrimonio y como tal hay que protegerlo y aprender a trabajar en su mantenimiento a través del consenso social”, reflexiona Oscar Chelela, director del Observatorio del Paisaje, entidad académica de la UNT que trabaja por la protección y la gestión del entorno.

El mismo propósito, pero llevado a la acción es lo que impulsa al grupo “Salvarnos salvando” para dar charlas que generen conciencia ambiental y para hacer convocatorias de limpieza en los principales espacios verdes. En percepción de estos jóvenes autoconvocados lo que le falta a la provincia para retornar al edén es la noción de ecologismo. “Donde mirés hay basura. Los viernes, cuando nos concentramos en la plaza Independencia, suelen pasar turistas y ellos mismos al explicarles nuestro trabajo reconocen que Tucumán está repleto de residuos”, afirma Josefina Sánchez miembro del equipo.