Hace décadas se decía que una cabeza más grande nos hacía más inteligentes. Se daba por sentado que el mayor período de desarrollo de la materia gris sucedía en los primeros años de vida. Si aparecía un tumor o una lesión en el cerebro, esa zona del cuerpo era intocable. Y solo se conocía un muy pequeño porcentaje de lo que ocurría en él.

Hoy, esta masa de un kilo y medio que tenemos en la cavidad craneal sigue siendo un gran enigma. Sin embargo, se saben muchas más cosas de este complejo órgano gracias a distintas herramientas y tecnologías que permiten mirar dentro de su estructura y poder determinar con mayor precisión su anatomía y su funcionalidad.

Toda esa información es posible encontrarla en el libro Neuroanatomía quirúrgica, que se publicó recientemente y que cuenta con el aporte de 41 profesionales de América Latina, España y EE. UU. Uno de los autores es el médico tucumano Alvaro Campero (jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital Padilla), quien dirigió esta obra junto al doctor Pablo Ajler (jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Italiano).

El libro aborda, de manera ordenada y organizada, el conocimiento anatómico del sistema nervioso con un enfoque especialmente quirúrgico, destaca Campero. En muchas de las 246 páginas hay imágenes de altísima calidad, obtenidas de preparados anatómicos. “Estas fotografías son de gran utilidad para la comprensión de la neuroanatomía quirúrgica. Se puede consultar antes, durante y después de una cirugía”, detalla. Esta especie de “biblia” para los neurocirujanos también puede ser útil para otorrinolaringólogos y los cirujanos de cabeza y cuello, añade el profesional (el libro se puede conseguir en este SITIO).

Conmemoración

El lunes se celebró en el mundo el Día del Cerebro, fecha con la que se busca concientizar sobre la importancia del cuidado de este órgano, uno de los más importantes que tenemos las personas porque nos permite relacionarnos con nosotros mismos y el medio que nos rodea, y porque gracias a él podemos diferenciarnos de otras especies, explica Campero.

- ¿Falta mucho por descubrir acerca del cerebro?

- Hubo muchísimos avances en los últimos 20 o 30 años. Sobre la anatomía se conoce lo suficiente del cerebro. Sin embargo, cada cirugía o nueva investigación nos enseña que hay cosas enigmáticas en este órgano, especialmente en lo que se refiere a su funcionalidad. Hace 200 años se decía que la inteligencia estaba relacionada al tamaño del cerebro. Luego, se la vinculó a los giros o montañas que tiene su estructura. Hoy se sabe que la inteligencia está más bien relacionada a la unión de una neurona con otra. Podría admitir que aún resta conocer un 50% de la funcionalidad de este órgano.

- ¿Qué cosas ayudaron a conocer mejor este órgano?

- Los avances tecnológicos, los dispositivos para observarlo y también la neurocirugía funcional. Operar a las personas mientras están despiertas se ha convertido en algo muy frecuente. Eso nos permite descubrir nuevas cosas y también solucionar un problema (una lesión o extirpar un tumor) sin producir daños irreversibles en las capacidades de una persona. Antes, un tumor en el cerebro era algo intocable y hoy se puede decir que la mayoría se opera y muchos pacientes tienen una sobrevida amplia.

- ¿Diría que los tucumanos hacemos lo necesario para cuidar nuestro cerebro?

- Ummm (duda). Vemos un aumento en los casos de "Accidente Cerebrovascular (ACV). Si bien algunos ocurren por cuestiones biológicas, otros se pueden prevenir si contrarrestamos los factores de riesgo como hipertensión, sedentarismo, mala alimentación, tabaquismo, alta ingesta de alcohol o drogas, diabetes, obesidad y enfermedades cardíacas. Otra cuestión que es una verdadera epidemia son los accidentes de tránsito. Hoy es el principal trauma de cráneo en la provincia y lo lamentable es que la mayoría de las víctimas son jóvenes. Y todo por no llevar casco.

- ¿Qué hay de cierto que una lesión en el cerebro es irreversible?

- Lo irreversible es la muerte de una neurona. Sin embargo hoy se sabe que el cerebro tiene plasticidad neuronal, lo cual significa que una neurona puede asumir la funcionalidad de la que murió.

- ¿Es cierto que se puede entrenar el cerebro para que no pierda sus funciones?

- Se sabe que el cerebro llega a su mayor capacidad intelectual a los 25 años, pero continúa su desarrollo durante el resto de nuestra vida, aunque lo hace de una manera más lenta que en los primeros años. Yo creo que sí se puede entrenar, mantenerlo activo. La mejor forma es hacer cosas distintas, actividades intelectuales nuevas que permitan nuevas uniones de las neuronas. Aprender idiomas o a tocar un instrumento, por ejemplo.

- ¿Es cierto que la tecnología nos ha robado muchas capacidades del cerebro, lo ha hecho más vago y menos memorioso?

- Es cierto que ya no necesitamos recordar tantas cosas porque para eso tenemos a “San Google” siempre a mano. Pero no creo que tengamos menos capacidades. El cerebro ha ido desarrollando otras funciones; hoy tenemos muchísima información y otras facultades.