BRASILIA, Brasil.- La destrucción de la selva amazónica brasileña, el mayor bosque tropical del mundo y hogar de cerca de 10% de la biodiversidad conocida en el planeta, alcanzó el mayor ritmo en tres años en junio de 2019, cuando perdió 762,3 kilómetros cuadrados de especies vegetales nativas.
Según datos de la agencia espacial brasileña, la deforestación de la parte brasileña de la selva tropical amazónica aumentó en más de un 88% en junio comparado con el mismo mes del año previo, el segundo mes consecutivo de incremento en la destrucción de la jungla bajo la presidencia de Jair Bolsonaro.
Los datos que mostraron un aumento del 88,4% en la deforestación son preliminares, pero indican la cifra anual oficial, basada en imágenes más detalladas y medidas para los 12 meses hasta fin de julio, y se encaminan a superar la cifra de 2018.
En los 11 primeros meses, la deforestación alcanzó los 4.565 kilómetros cuadrados, un aumento del 15% comparado con el mismo periodo del año previo.
Las organizaciones de defensa del medio ambiente acusan por este deterioro a Bolsonaro, que ha apostado por la explotación industrial de la Amazonía, derivando gran parte de las competencias que hasta ahora tenía la agencia de protección del medio ambiente en Brasil, Ibama, a ministerios económicos.
Además, han advertido que las fuertes declaraciones de Bolsonaro en favor del desarrollo de la Amazonía y criticando a Ibama por cursar demasiadas multas animarán a los leñadores y ganaderos, que buscan beneficiarse de la deforestación.
“Bolsonaro ha agravado la situación”, dijo Paulo Barreto, investigador de la ONG Imazon.
En la misma línea, Paulo Adario, de Greenpeace, comentó que todo indica que la deforestación ha aumentado a niveles alarmantes, pero se mostró esperanzado en que los nuevos datos obliguen al gobierno a actuar.
La temporada de lluvias hasta abril pareció pausar el alza en la deforestación, que recomenzó con la llegada de la temporada seca, en mayo. Se elevó en un 34% en mayo comparado con el mismo mes del año anterior.
“Estamos adoptando todas las medidas para combatir la tala ilegal”, dijo el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles.
Una reciente investigación del diario británico “The Guardian” mostró las maniobras de grandes empresas cárnicas del país (JBS y AgroSB) para hacer uso de territorios protegidos, mediante proveedores indirectos o recurriendo al soborno, como admitió el ejecutivo de JBS, Ricardo Saud, quien afirmó que se había sobornado a 1.829 funcionarios políticos brasileños. Entre ellos destacó el anterior presidente, Michael Temer, pero también apareció el nombre de Onix Lorenzoni, actual jefe de Gabinete de Bolsonaro. (Reuters-Especial)