La investigación de los supuestos apremios que sufrió un menor acusado de robo continúa avanzando. Ayer confirmó que el operativo no fue desarrollado por el personal de la comisaría de Alderetes, sino por un empleado policial que era pariente de la víctima que sufrió el ataque.

Hace una semana, un adolescente de 16 años fue aprehendido por la Policía al ser uno de los acusados de haber robado la motocicleta de un joven en un barrio cercano a la rotonda de Los Gutiérrez. Luego de ser arrestado, la Justicia ordenó que sea trasladado al Instituto Roca, pero el trámite no se cumplió y el sospechoso pasó la noche en la comisaría de Alderetes. Además, el joven dijo que lo golpearon.

El juez de Menores Federico Moeykens intervino en el caso, ya que pidió informes para explicar por qué el menor permaneció alojado en la dependencia policial y solicitó que se inicie una investigación ante la posibilidad de que se haya producido un caso de abuso policial.

El jefe de la comisaría de Alderetes, Carlos Ruiz, en un informe que le presentó al magistrado, dijo que no pudieron cumplir con la orden emitida por la justicia, puesto que recorrieron los hospitales Avellaneda, Centro de Salud y Padilla para que le llenen la ficha médica que les exigían en el Roca para recibirla. El funcionario destacó que por las diligencias de sus hombres a cargo el adolescente fue atendido y medicado por los profesionales. Recalcó que, por tener un lugar de alojamiento, lo ubicaron en el comedor de la comisaría con consigna especial para que no tuviera contacto con los otros detenidos.

Por otro parte se confirmó cómo se produjo la detención del adolescente. Según la información oficial, la víctima junto a un pariente que es policía en actividad decidieron ir tras los pasos de los tres jóvenes (un mayor, el denunciante y otro de 14 años que fue entregado a sus padres) que le robaron la moto. Los persiguieron desde un barrio de La Florida hasta la rotonda de Los Gutiérrez donde, por razones en las que se tratan de establecer, perdieron el control y cayeron del rodado. Luego, fueron aprehendidos por personal de la Patrulla Motorizada y de allí trasladados al destacamento de La Florida. Como allí no hay lugar para alojar aprehendidos, fueron trasladados a la comisaría de Alderetes que terminó de hacer todo el trámite.