El operativo se concretó justo cuando los vecinos de barrio Sur denunciaban el incremento de ataques de motochorros en Barrio Sur. La Policía realizó ayer una serie de procedimientos con el que logró desbaratar una banda que se dedicaba a cometer arrebatos.

“Escucho gritos todo el tiempo y es gente que es atacada por los famosos motochorros”, expresó Roberto Amaya, dueño de una verdulería ubicada a metros de la esquina de calles Las Heras y San Lorenzo, donde, según el hombre, hay robos a cada rato. “Le sacan el celular o la cartera a la gente que va caminando, o a los que están parados esperando el colectivo acá a media cuadra”, agregó.

El hombre contó que son víctimas los turistas, que desconocen de la inseguridad del barrio. “En El Bajo es mucho más peligroso, pero acá es algo de todos los días”, expresó.

Los comerciantes dijeron que los asaltos se incrementaron en el último año. Mónica Alderete, quien es empleada de un local de diseño, manifestó que fueron sorprendidos dos veces por ladrones. “Tengo cuidado hasta para salir a fumar en la puerta”, dijo. “Días atrás, a metros de la Casa Histórica, a las 10.30, le sacaron la cartera a una mujer. Yo escuché los gritos y me quedé adentro”, añadió.

Norma, quien esperaba un colectivo de la línea 118, a metros de la esquina de 9 de julio y San Lorenzo, contó que hace un par de meses que reside en la zona y que ya se enteró de varios arrebatos, sobre todo, por la noche. “Por suerte, a mí no me pasó. Pero ya me dijeron que no debo ir a tomar el colectivo en determinadas cuadras. Ahora, tenés que tener cuidado y mirar para todos lados”, expresó.

Verónica Ruiz es dueña del miniservice ubicado a metros de la Universidad Santo Tomás de Aquino (Unsta) y contó que aumentan los robos cuando hace frío o llueve. “Hacemos horario corrido y se escuchan gritos de víctimas durante la siesta o después de las 21”, señaló. “Antes teníamos un policía que custodiaba la zona, aunque ya no se lo ve”, dijo.

Mientras cientos de personas se dirigen a sus lugares de trabajo y otros vuelven, Adrián Medina recordó un episodio que vivió hace un par de días, cerca de su panadería de Ayacucho y San Lorenzo. “Eran como las 21 cuando comenzó a gritar una señora. Le habían robado la mochila. Acá, no tenemos seguridad de nada y se volvió muy peligrosa la cuadra. Los motochorros están al ataque. Esto no puede ser ya. Tenemos todo el derecho de usar nuestro teléfono celular o caminar por donde queramos, o pararnos donde queramos. Cuando voy a tomar el colectivo, tengo que pararme apoyado en la pared para poder mirar a todos lados y estar atento a algún ataque”, explicó el hombre.

“La policía está ausente. Me cansé de hacer denuncias por lo mismo, y no tengo solución. Viven asaltando por esta zona, te aparece una moto y te llevan el teléfono o la cartera, después se escapan para la Jujuy o la avenida Roca. Olvidate, no los ves más”, continuó.

El comerciante además dijo que esa zona, al estar repleta de edificios y comercios, los asaltantes aprovechan y roban a las personas que ingresan o salen de sus hogares o negocios. “Es un peligro, ya no se puede vivir así”, concluyó.

Los arrebatadores deambulan por distintos sectores de la ciudad. Los sectores que últimamente son azotados son Bolívar y Congreso; Lavalle y Congreso; o Las Heras. Según contaron los vecinos y comerciantes, “las horas más peligrosas son la siesta y la noche. El otro día le robaron la bicicleta a un chico, acá, al frente”, relató Mauro Dimarco, “Es increíble la cantidad de asaltos. Encima, el único policía que se para en la zona está en la puerta de una panadería de Lavalle y Congreso. Necesitamos más seguridad”, agregó.

Sospechas

A raíz de los ataques producidos en los últimos días, la Policía realizó una serie de procedimientos en el barrio Juan XXIII (“La Bombilla”), ya que sospechaban que allí vivirían los integrantes de una banda de motochorros que atacaba en Barrio Sur.

En los nueve allanamientos que se realizaron, se sucuestraron $120.000, tres motos de alta ciclindrada y un arma 9 milímetros. También se aprehendió a un joven.

“Creemos es que esta banda se dedicaba a los motoarrebatos y en este barrio guardaban los vehículos y también parte del dinero. Se dio intervención a la fiscalía criminal que se especializa en el tema de tenencia de armas. Se intenta verificar si los objetos sustraídos eran comercializados y si hay alguna vinculación con el tema drogas”, informó el doctor Diego Hevia, auxiliar fiscal de la fiscalía de Robos y Hurtos II.

Alfredo Díaz, jefe de la seccional 2a, agregó: “Trabajamos sobre una causa de robo agravado en banda, en torno a la cual se realizaron tareas investigativas. El objetivo de esta banda era luego que producían el asalto, ellos se ocultaban en estos lugares, resguardando las motos que usaban y los bienes robados”. (Por Luciana Nadales)