La primera reacción al ver un bebé Reborn nunca es positiva. Impresión, impacto, rechazo y estremecimiento son algunas de las emociones que genera estar en contacto con un muñeco que parece prácticamente un recién nacido real, pero que no se mueve. Después de unos minutos se entiende todo: es un arte; y hay una única artista tucumana que se dedica en forma full time a pintarlos para matizar el color de la piel e insertarle cabello y pestañas con pelo de verdad.

¿Qué son los bebés Reborn? Son muñecos de vinilo confeccionados sobre la base del molde de un bebé real. Estos bebés han sido escaneados con el consentimiento de sus padres. Luego, esas imágenes se venden a distintas marcas y franquicias con su certificado legalizado. Estas empresas fabrican kits en vinilo con las partes del cuerpo y las distribuyen. Más tarde, los artistas compran los certificados y los pintan como desean.

Fabiana Estrada hace arte con cualquier elemento que se cruce entre sus manos. Comenzó con este tipo de manualidades, según contó a LA GACETA, cuando quedó sorprendida al ver un bebé en Youtube que parecía real y no lo era. Agregó que después de investigar sobre Reborn, decidió dedicarse a esta especialidad simplemente por la fascinación que tiene por los recién nacidos.

“La primera bebé que hice se llama Priscila. La elegí con los ojos cerrados y cuando la venda voy a sentir que se va un pedacito de mí, porque le puse todo mi amor”, contó Estrada.

Extranjeros

En Tucumán aún no hay un sistema de escáner, por lo que los niños elegidos son todos de Estados Unidos. El certificado tiene el nombre real del bebé, con el que fue anotado en el registro de ese país. Un mismo bebé tiene varios escaneos, por lo que se puede elegir al niño con los ojos cerrados o abiertos y en distintas posiciones.

“No puedo hacer una copia de un bebé cualquiera. Si una mamá me trae una foto para reproducir a su hijo recién nacido, no estoy autorizada a hacerlo. Tampoco tengo los materiales, porque los kits de vinilo ya vienen con los bebés patentados y ya tienen la forma de la cara”, explicó la artista.

El tiempo que lleva ‘renacer’ un bebé puede demandar entre dos y tres semanas, teniendo en cuenta el envío de los materiales -que son importados- y las capas de pintura que necesitan un tiempo de secado específico.

Para qué sirve

Según contó Estrada, los motivos por los que se compran este tipo de bebés son varios: van desde un simple gusto por coleccionarlos hasta un estímulo psicológico. “Muchos profesionales los utilizan para estimular a una mamá que no puede tener bebés o para acostumbrar a los niños para cuando vaya a nacer su hermanito”, dijo la especialista de este tipo de arte.

Antecedentes

La creación de bebés Reborn surgió en Alemania, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las personas se veían obligados a vivir gran parte del tiempo en refugios con los mínimos recursos. En esa época algunas madres comenzaron a reformar las muñecas de sus hijas para darles un aspecto nuevo.

Para acceder a otras creaciones de la artista se puede acceder a su página de Facebook