BAMAKO, Mali.- Hombres armados mataron al menos a 134 pastores del pueblo nómade Fulani en el centro de Mali, dijo un alcalde de una ciudad cercana, en el ataque más letal de este tipo en el último tiempo en una región que sufre un empeoramiento de la violencia étnica y yihadista.

Los ataques a las aldeas de Ogossagou y Welingara tuvieron lugar cuando una misión del Consejo de Seguridad de la ONU visitaba Mali para buscar soluciones al clima de violencia, que dejó cientos de civiles muertos el año pasado y se está extendiendo por la región de Sahel, en el oeste de África.

Moulaye Guindo, alcalde de la ciudad de Bankass, dijo que hombres armados vestidos como cazadores atacaron el poblado de Ogossagou aproximadamente a las 4 de la mañana hora local.

“El recuento de cadáveres continúa por parte de los gendarmes, que me acaban de decir que se encontraron más de 100 cadáveres, y el recuento continúa”, dijo Guindo.

Señaló que Welingara, otro pueblo cercano habitado por los Fulani, también fue atacado, con un número de víctimas que aún no puede ser establecida.

Entre los muertos había mujeres embarazadas, niños y ancianos.

Grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico han explotado las rivalidades étnicas en Mali y países vecinos como Burkina Faso y Níger en los últimos años, buscando sumar reclutas y generar ingobernabilidad en vastas extensiones territoriales.

La directora ejecutiva del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Henrietta Fore, ha expresado su “profunda tristeza e indignación” ante la masacre. Muchos de los niños heridos han sido evacuados a instalaciones sanitarias para recibir tratamiento donde Unicef tiene presencia y participa en la primera respuesta con medicamentos y alimentos.

“Los niños de Malí están pagando el precio más alto de la intensificación de la violencia. Desde 2017 el aumento de la inseguridad ha llevado a un incremento de los asesinatos, mutilaciones y reclutamiento de niños”, subrayó Fore.

El ataque tuvo lugar en la madrugada del sábado, cuando decenas de hombres vestidos con el traje tradicional de los cazadores donzo, cazadores tradicionales de etnia bambara -el principal grupo étnico de Malí- irrumpieron en la aldea y mataron a hombres, mujeres, ancianos y niños. (Reuters)