Los pasajeros del colectivo de la línea 8 se sorprendieron cuando el chofer los dejó solos durante unos minutos. El hombre se bajó del micro y ante la vista de todos, ayudó a cruzar la calle a un hombre ciego que desde hacía rato estaba parado en la esquina de avenida América y México.
Sin dudarlo, el chofer detuvo la marcha luego de que el semáforo se pusiera en rojo, se bajó y caminó junto al ciego para que pudiera seguir su ruta sin ningún peligro.
El gesto sorprendió a los pasajeros, que esperaron sin reproches el regreso del chofer para continuar el viaje.
Y tampoco pasó desapercibido para los transeúntes y conductores que se encontraban en el lugar pasado el mediodía. Ellos también fueron testigos de lo ocurrido. "Me pareció un gesto digno de imitar", dijo un lector a LA GACETA para compartir la pequeña historia, por qué no, digna de destacar.