¡Te queremos libre Venezuela! fue el grito más escuchado de los venezolanos en Tucumán, ayer, cuando Juan Guaidó se autoproclamó presidente de ese país y Nicolás Maduro reaccionó con un duro discurso que promete ser más que eso.

El grito no se trata de un mero deseo, por lo menos así lo afirmaron los inmigrantes, quienes tienen una mezcla de emociones entre alegría, tristeza y esperanza, luego de la decisión que tomó el líder de la Asamblea Nacional.

Son miles los inmigrantes en Argentina y cientos de ellos se encuentran en Tucumán. La mayoría lleva en su foto de perfil de WhatsApp la bandera argentina fusionada con la de Venezuela.

Algunos dialogaron con LA GACETA, compartieron sus historias y contaron cuáles son sus sueños y lo que les espera de aquí en adelante. 

El sueño es volver

Jean Castillo llegó con su perrita hace dos semanas a nuestra provincia. Fue recibido por una familia amiga que lo ayudaron desde el primer día con un lugar para poder alojarse. 

El joven estudió Relaciones Públicas en Ciudad Guayana, en Venezuela y es chef. En su país trabajaba en una cadena hotelera llamada Venezur y ahora, es recepcionista en un gimnasio. 

"Quiero trabajar duro para poder traer a mi hermana y a mi sobrina", contó Jean y agregó que su madre falleció y su padre tiene cáncer, por lo que no podrá movilizarse. 

Su situación en Venezuela

Según detalló el venezonalo, las redes sociales fueron bloqueadas y solo puede comunicarse a través de WhatsApp. "Mi hermana me contó que ya comenzaron a saquear al frente de mi casa y que en realidad son 72 los muertos", detalló. 

Castillo estuvo hace pocas semanas en el país que hoy se encuentra en crisis. El joven contó que el presidente Maduro aumenta los sueldos, pero al instante aumentan también los alimentos. 

"En Venezuela solo se vive para comer. Un sueldo mínimo es de 180.000 soberanos,  pero un solo pollo vale 36.000 soberanos", manifestó y agregó que cuando se enferman es imposible comprar una pastilla por el valor que tienen. 

Por qué Argentina

Jean dice que estar en nuestro país es muy similar que en Venezuela en cuanto a la cultura. "Aquí son muy educados. Tenemos un buenos días, un buenas noches. Hay un tema de conversación y la gente es muy amable", comentó y añadió: "pasé por otros países como Perú y Bolivia y me han tratado muy mal".

Esperanzas

Jean y sus compañeros esperan "bendiciones" y mucha libertad. Dicen que no será fácil, ya que consideran que Maduro no va a entregar el poder así nada más y afirmaron que "les seguirán robando, porque nos robaron".

"El sueño de todos es que si Venezuela mejora y hay un cambio, podamos a volver. Estar con nuestras familias. Ese es el sueño de todos", cerró. 

El objetivo es aportar sus conocimientos a la Argentina

Gregorio Rosario tiene 37 años y llegó hace una semana a la provincia. Es profesor de inglés y traductor. 

Ingresar a Argentina no le fue fácil, ya que según le contó a LA GACETA, en Bolivia no querían firmarle el pasaporte y lo trataron despectivamente. 

Su objetivo no es volver a Venezuela, aunque admite que si lo hace sería solo para visitar a sus familiares.

"Me quiero quedar aquí y demostrarle a la Argentina que nos recibió tan bien que puedo aportar mis conocimientos a este país", contó Gregorio.

Su situación en Venezuela

Gregorio contó que estaba trabajando de su profesión luego de recibirse en la Universidad, pero que luego de 13 años de ejercerla se dio cuenta que tenía que elegir entre comer o comprar vestimenta. "No tenía expectativa ni esperanzas de llevar un plato de comida a mi casa".

Por qué Argentina

Gregorio Rosario escuchó que en Argentina había mucha empatía con las personas del extranjero.

"He escuchado que Argentina es un país con diversidad de culturas y además me gusta por su diversidad en el clima", expresó.

Esperanzas

"Tengo todas las esperanzas del mundo de que Venezuela pueda ser la misma que hace 60 años atrás. Somos un país petrolero pero con un dictador que lo tiró abajo", sentenció Rosario. 

No puedo entender a los venezolanos que siguen pensando que Maduro tiene que seguir en el poder. Es tan triste esa mentalidad, mientras ven que sus familias no pueden ni comer", manifestó.

Gregorio se comunica cada media hora con su familia a través de Whatsapp y admitió que ninguno de ellos va a las manifestaciones porque quieren evitar cualquier tipo de desgracia.

Accesibilidad a la legalidad en el trabajo

Carlos Marcano tiene 26 años y vive en Tucumán hace 10 meses. 

Como la mayoría de los venezolanos, contó que la situación económica de ese país lo estancó en su profesión como ingeniero civil y no le quedó otra opción que emigrar para poder crecer. 

Su hermana y su cuñado ya vivían en Tucumán, así que lograron convencerlo de que viajara a esta provincia para poder correr con la misma suerte que ellos. 

"Son muchos los factores que hacen que dejemos nuestro país: una es la economía, pero también la inseguridad y el estancamiento", contó Marcano. 

Por qué Argentina

Carlos dijo que siempre le gustó este país. "Sobre todo admiro su fútbol", dijo y agregó que también hay mucha facilidad para sacar la "legalidad de trabajo", ya que tiene un precio accesible. 

El venezolano también se especializó en ventas y ahora tiene un puesto en ese rubro en el que aseguró que le va muy bien.

"Aquí hay mucho trabajo. Se busca y se encuentra", detalló.

Esperanzas

"Siendo realista, Venezuela cambiará de gobierno pero tiene que entrar en años de transición. Por eso habrá que esperar para volver. Pero es el sueño de todos", dijo Marcano.

En diciembre llegaron sus padres, quienes también intentarán formar parte de la comunidad venezolana que intenta salir adelante para algún día volver junto a los familiares que quedaron en su país.