Así como a vos te gusta estar en la pileta los días calurosos, a tu mascota también, especialmente a tu perro. Claro que no es cuestión de dejarlos que se metan en el agua sin supervisión. Es necesario tomar conciencia de que puede ser peligroso si no los controlamos y los protegemos, tanto del agua de la pileta, que contiene cloro, como del sol. Dos veterinarios nos dieron 11 consejos que nos permitirán que nuestras mascotas puedan disfrutar de la pileta sin riesgo. También nos dijeron qué razas están preparadas para el agua y cuáles no.

1. No tirarlos a la pileta

Tanto la veterinaria Belén Coalla como el veterinario Facundo Rivadeo coinciden en que el perro tiene que tener voluntad propia para meterse a la pileta. Coalla dice que: “hay muchos perros a los que no les gusta mojarse, quieren huir del agua, entonces si lo tirás a la pileta y el perro no quiere, se va a estresar y a alterarse. Suelen ponerse agresivos, nerviosos”.

2. Posición del sol

Es fundamental tener en cuenta a qué hora nos metemos con nuestro perro en la pileta. Hay que tener cuidado con los rayos del sol. Rivadeo afirma que debería estar prohibido meter nuestra mascotas desde las 10 hasta las 16 por los rayos del sol, es importante que no esté al sol en ese horario.

3. Perros más débiles ante los rayos del sol

No todos los perros soportar los rayos del sol de igual manera. “A los perros albinos o los sin pelo, como el “pila”, les hacen muy mal los rayos del sol. Se les tiene que poner protector solar, ya sea el específico para animales o el que se usa para humanos, pero se tiene que entender que a este tipo de raza se le genera tumores en la piel por el sol”, advierte Rivadeo.

4. Calambres

Al igual que a los humanos, los perros sufren de calambres por varios factores como: dejarlos más de 15 minutos en el agua o no contar con una escalera para salir de la pileta. Coalla recomienda que el perro esté entre 10 y 15 minutos en el agua y luego dejarlo descansar fuera. Si más tarde el animal quiere volverse a meter en la pileta se lo deja otros 10 o 15 minutos. No se puede tenerlo tres horas en la pileta porque llega al punto del calambre, el perro debe saber dónde apoyarse y descansar” afirma la especialista. Rivadeo dice que hay que ser moderado con nuestros animales y no exigirles más de lo que pueden (si se cansan, sacarlos, no seguir jugando). “Es como un ejercicio, se le va enseñando al perro a que se climatice de a poco en la pileta”, comenta.

5. No pueden tomar agua de la pileta

En el caso de que el perro tenga sed, no debemos dejar que tome agua de la pileta. “Al animal le puede afectar si en el agua hay mucha cantidad de cloro, porque le genera problemas en la mucosa de los ojos y en la boca. Le puede arder la zona de la cara, le puede causar daño, lo mismo que a una persona cuando te duelen los ojos o se te irrita por el cloro de la pileta”, explica Coalla.

6. Cómo acostumbrar al perro al agua

Rivadeo y Coalla coinciden en que primero al perro hay que dejarlo que conozca el agua, mojarlo con la manguera para ver si le gusta y si la tolera, se lo empieza a lanzar al agua de a poco. Coalla dice que un punto a favor para la confianza del animal con el agua es que el día no esté lluvioso sino con sol para que no sienta frío.

7. Bañarlos después de salir de la pileta

Ambos veterinarios destacaron que si la pileta tiene cloro, lo ideal sería que, después de haber estado en la pileta se lo bañe con una manguera con agua potable. Esto evitará que le den alergias o resfríos.

8. El perro tiene que tener un ayuno de dos horas

Rivadeo especifica, además, que es fundamental que el animal no entre en el agua con el estómago lleno. “El perro debe hacer ayuno de comida por lo menos dos horas antes de meterse en la pileta”, aconseja.

9. Ponerles protector solar

Esto es recomendable no sólo para los perros sensibles al sol sino a cualquiera, para evitar tumores. Un aerosol con protector solar específico para mascotas cuesta alrededor de $ 250.

10. Razas que no son buenas para nadar

Así como hay perros sensibles al sol, los hay que no pueden nadar. “Hay que tener en cuenta que hay razas que anatómicamente no están diseñadas para nadar, como el dachshund (perro salchicha), los bulldogs francés e inglés, pekinés y pug”, advierte Rivadeo.

11. No meterlo si presenta una enfermedad o si sufre alguna alergia

Rivadeo enfatiza que no se debe meter a los animales que están enfermos o sufren alguna alergia, ya que su salud podría empeorar con el agua.

12. Secarlos muy bien

Después que estuvieron en la pileta y se los bañó con la manguera para sacarles los restos de cloro, es necesario secarlos muy bien, sobre todo las patitas. De esta manera se evitará que les salgan hongos, destaca Coalla.

13. Ver si el perro está cansado

Tenés que estar atento a si el perro jadea o empieza a nadar con lentitud. Esto puede ser señal de que está cansado y, si fuera así, corre un real riesgo de ahogarse. Entonces hay que sacarlo, dejarlo que repose y cuando haya recuperado el aliento, volver a jugar con él en la pileta.