Por primera vez en la Argentina se realizó un implante de válvula aórtica con planificación virtual, lo que permitió prevenir complicaciones, suministrar menos anestesia y acortar los tiempos de la cirugía, entre otros beneficios, informó el Hospital Italiano. La válvula aórtica es la que permite el flujo de sangre desde el corazón hacia la vena aorta y las intervenciones en ella son de alto riesgo.

Según explicaron los profesionales del hospital, la planificación virtual tiene varios pasos: primero, especialistas en diagnóstico por imágenes realizan estudios para obtener información detallada sobre la salud de los pacientes.

Luego, en la Unidad de Cirugía Asistida por Computadora traducen esa información en modelos que representan el funcionamiento del corazón y de los grandes vasos; con estos modelos, se realiza una impresión 3D en material elástico que permite hacer las pruebas pre-operatorias necesarias.

Por último, los médicos definen el tratamiento y planifican paso a paso la cirugía. Todo este procedimiento permite anticipar cada detalle antes de la operación y prevenir complicaciones.

Ventajas

Además, el simulacro de la cirugía permitió anticipar el comportamiento del corazón una vez colocada la prótesis e hizo posible definir con precisión el modelo y el tamaño de la pieza artificial, lo que es fundamental porque una vez comenzada la cirugía no hay opción de cambiarla.

La planificación de la cirugía también permitió prevenir complicaciones derivadas de la elección de una válvula que no se ajusta a la anatomía y condiciones del paciente, lo que puede producir escapes de sangre y llevar a una nueva operación.

Por otro lado, la operación fue más corta y esto favoreció una mejor recuperación, el paciente requirió menos anestesia y la cirugía se realizó bajo sedación y no fue necesaria la intubación. El tiempo de internación fue menor: el hombre recibió el alta a las 72 horas, y no a los cuatro o cinco días, como es habitual.

Todas esas ventajas previas, posteriores y durante la operación fueron clave en este primer caso, ya que el paciente es un hombre de 89 años que no podría haber atravesado una cirugía tradicional debido a su edad, y a su alto riesgo cardiovascular. Este tipo de procedimientos, entonces, es aplicable especialmente a personas con delicados estados de salud en las que es necesario afinar lo más posible la puntería.

La operación se realizó en el Instituto de Medicina Cardiovascular del Hospital Italiano de Buenos Aires, donde los especialistas seguirán perfeccionando el modelo de simulación para que en el futuro sea posible realizar procedimientos con válvulas protésicas desarrolladas a medida para cada paciente.