Durante la tarde de ayer comenzó a ser despejada la vereda de Maipú y Marcos Paz, donde se realizó la demolición parcial de una casa que corría riesgos de derrumbarse. 

Hoy vencía el plazo que le había puesto la Municipalidad a los encargados de la demolición para habilitar el paso por la acera, que estuvo clausurado durante semanas. 

De todos modos, los peatones deben enfrentarse a un nuevo problema: quedaron al descubierto las raíces de un árbol y los restos de un cantero que impiden el paso. Ayer, funcionarios municipales dijeron que iban a constatar esta situación y a buscarle una solución.