Mientras más cerca de Azucena esté, mejor para él. “Exequiel es muy familiero, generalmente se queda a dormir acá, pero si no se puede por algo en especial busca quedarse por la zona”. Uno de los tíos de la joyita de River deja en claro -una vez más- que su sobrino lejos está de sentirse una estrella.

Incluso ratifica que no se olvida de los amigos que fue cosechando a través de los años de visitar a sus familiares en el barrio Banda Padilla. Es un chico como cualquier otro, con la diferencia de que la rompe jugando al fútbol y que después de un año increíble se consolidó en la Primera de River, ganó la Copa Libertadores ante Boca y hasta Real Madrid puso sus ojos sobre él. “Haber jugado en el estadio ‘Santiago Bernabéu’ fue un orgullo para mí como, calculo, fue para los jugadores de Boca también”, confía Exequiel.

De su intimidad, poco se conoce. Es muy reservado, aseguran. Algo se anima a comentar él. “Paso mucho tiempo en las concentraciones con (Gonzalo) Montiel, (Rafael) Borré y el ‘Chino’ Martínez Quarta. Somos todos casi de la misma edad”, le cuenta a LG Deportiva horas antes de presentarse en Casa de Gobierno, donde ayer fue homenajeado por la gran temporada que tuvo.