Renzo Ferraro, jugador de Argentinos, aunque podría haber sacado ventaja, advirtió que un rival de Arsenal se estaba atando los cordones del botín. Y le pidió al árbitro Adrián Coronel detener el juego. El juez así lo hizo. Y cuando terminó la jugada, llamó aparte al futbolista y le mostró la tarjeta verde. De un lado tenía impreso el escudo de la AFA. Del otro, la leyenda: “destacado por su espíritu deportivo durante la jornada”. Fue la primera que se sacó en el país.

El partido, por la fecha 2 del Torneo de Fútbol Formativo, se disputaba en la cancha auxiliar de San Lorenzo, por el torneo formativo de fútbol infantil de las categorías 2008 y 2009.

Juan Martín Caggiano, de Estudiantes de La Plata, fue el segundo galardonado por un gesto para destacar. Él, como Ferraro, se llevaron la tarjeta verde a sus hogares.

Fue la Comisión de Fútbol Infanto-Juvenil de AFA la que aprobó el uso de la tarjeta verde en el país. Su búsqueda es analizar el impacto que genere. La FIFA la autorizó en su momento a modo de prueba en el fútbol amateur de distintas asociaciones.