MADRID / LONDRES.- El Gobierno español consiguió ayer garantías de la Unión Europea y el Reino Unido sobre la cuestión de Gibraltar y levantará el veto a los acuerdos sobre el Brexit, que se ratificarán el domingo en una cumbre en Bruselas.

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez reclamaba que los acuerdos que firmen Reino Unido y la UE sobre el Brexit (la salida del país del bloque) no se apliquen a Gibraltar, salvo que España dé su visto bueno. Por el contrario, la premier británica, Theresa May, quería incluir al peñón en la negociación.

Finalmente se logró una declaración conjunta del Consejo Europeo y la Comisión Europea que reconoce las exigencias de España, señaló ayer Sánchez.

Según fuentes diplomáticas, Madrid recibió el compromiso de que en el futuro tendrá el derecho a evaluar y aprobar los acuerdos vinculados a Gibraltar.

También el Gobierno británico reconoció por escrito esa interpretación de los acuerdos del Brexit en lo que se refiere a la situación del peñón. Según Sánchez, España ha logrado “un triple blindaje histórico”.

Posiciones

El peñón de Gibraltar, de sólo 6,7 kilómetros cuadrados y situado en el sur de la península Ibérica, está bajo soberanía británica desde 1713, pero España lo reclama como propio. Madrid temía que el acuerdo sobre el Brexit fijase el estatus de Gibraltar según la visión británica y sin intervención española.

España introdujo por eso el año pasado una suerte de poder de veto en la UE para cualquier decisión que afecte a Gibraltar.

Según los diplomáticos, la cuestión de Gibraltar era el último gran escollo antes de que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE ratifiquen el acuerdo de salida del Reino Unido y una declaración política sobre la futura asociación económica y de seguridad entre ambas partes.

Los 27 países que quedarán en la UE tras el Brexit ya mostraron esta semana su apoyo a los acuerdos de salida de Londres. El jueves, los embajadores manifestaron su apoyo a la declaración política, según fuentes diplomáticas. El viernes se llevó a cabo otra ronda con representantes de los Gobiernos.

Aunque los principales problemas parecen solucionados, May arribó a Bruselas para mantener una última ronda negociadora con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, envió ayer la carta de invitación a la cumbre a los países de la UE. “Durante estas negociaciones nadie quería vencer a nadie. Todos buscábamos un acuerdo bueno y justo. Y creo que finalmente logramos el mejor compromiso posible”, escribió.

“Aunque nadie tiene motivos para estar feliz ese día, hay algo que quiero destacar: en estos momentos críticos, la UE de 27 ha superado la prueba de la unidad y la solidaridad”, añadió.

Está previsto que el Reino Unido abandone la UE el 29 de marzo de 2019. Pero antes, May debe conseguir que los acuerdos del Brexit sean aprobados por el Parlamento británico, algo que no parece fácil de conseguir. (DPA)