¿Por qué se creó el G20?

La toma de decisiones globales. El G20 nació en 1999 como una reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales. En plena crisis económica de 2008, se convirtió en lo que es hoy: un espacio clave de discusión y toma de decisiones en el que participan los máximos líderes mundiales y las principales economías. En conjunto, sus miembros representan el 85% del producto bruto global, dos tercios de la población mundial y el 75% del comercio internacional. La anterior cumbre se realizó en Hamburgo, Alemania, donde se definió a la Argentina como sede de la edición 2018.

¿Qué países lo integran?

Chile y los países bajos serán los invitados de este año. El G20 está integrado por 19 países y la Unión Europea. Los 19 países son Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Reino Unido, Sudáfrica y Turquía.España es un invitado permanente de las reuniones del G20. Todos los años, el país que preside el foro también elige a otros invitados: la Argentina invitó a Chile y a los Países Bajos.

¿Cómo funciona?


Encuentros, discusiones y un documento final. La agenda del G20 es anual e incluye más de 50 reuniones, potenciadas por mesas de trabajo y discusiones entre miembros permanentes e invitados. El ciclo concluye con la Cumbre de Líderes, donde se firma una declaración final por la que los líderes se comprometen a abordar y colaborar en los temas tratados. Por ejemplo en la Cumbre de Hamburgo, en 2017, los líderes acordaron limitar el proteccionismo, comprometerse con un sistema de comercio internacional regulado y favorecer políticas que repartan los beneficios de la globalización.

¿Qué es la contracumbre?


Una convocatoria de protesta. Buenos Aires también será sede de la contracumbre del G20, que se hará una semana antes de la convocatoria de los líderes globales. Entre el 19 y el 23 de este mes, líderes de fuerzas de izquierda encabezarán un acto en Caballito para protestar contra las decisiones de las potencias. De ese encuentro participarán entre otros, ex presidentes de la región como Cristina Fernández, Dilma Rousseff (Brasil) y José Mujica (Uruguay). Para el 30 está prevista una marcha de organizaciones sociales y sindicales.  

Búsqueda de consensos

El encuentro de los principales líderes que integran el Grupo de los 20 (G20) se realizará en Buenos Aires una década después de la primera cumbre de líderes. Reunidos en Washington (Estados Unidos), los principales jefes de Estado y Gobierno del mundo acordaron en aquel momento un plan de acción para hacer frente a la crisis económica y financiera de 2008.

El objetivo de la Argentina para la convocatoria de este año, según se desprende del lema de su presidencia, es construir un consenso para un desarrollo equitativo y sostenible. En esta dirección, definió tres prioridades, siempre con una perspectiva de género transversal: el futuro del trabajo, infraestructura para el desarrollo y un futuro alimentario sostenible.

La guerra comercial entre potencias como Estados Unidos y China, que mantiene en vilo a la economía mundial, es uno de los temas centrales a debatir en el encuentro que tendrá lugar en el predio de Costa Salguero, junto al Río de la Plata. En las reuniones ministeriales previas se acordó impulsar una reforma de la Organización Mundial de Comercio (OMC), pero se necesitarían otros consensos adicionales para calmar las tensiones. El G20 tampoco se pone de acuerdo en temas considerados sensibles dentro de las discusiones de los países. “Las dificultades siguen siendo las de siempre: cambio climático, comercio, empresas del Estado, foro global del acero, migraciones y refugiados, y empresas del Estado. Son los temas que avizoro como más complicados en estos 15 días que faltan” para consensuar un comunicado final, declaró el sherpa del G20, el tucumano Pedro Villagra Delgado.

En tanto, el coordinador de la Unidad Técnica del G20 y titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, Hernán Lombardi, afirmó que el Gobierno ha observado lo que sucedió con los disturbios y las protestas en la anterior convocatoria en Hamburgo (Alemania), con el fin de prevenir potenciales situaciones similares en Buenos Aires. El funcionario remarcó que el objetivo central del Gobierno es “brindar un escenario hospitalario, exhibiendo la diversidad que nos identifica como país pero, a su vez, robustamente seguro”; e indicó que para eso “hay un montón de procedimientos de seguridad”.

Para esta oportunidad, la organización de la cumbre de líderes ha previsto un amplio operativo de seguridad. En este sentido, detalló algunas estrategias que se pondrán en práctica:

• Más de 20.000 efectivos participarán del operativo montado para la cumbre.

• Tres anillos de seguridad se montarán alrededor de Costa Salguero

• Se dispondrán de cinco comandos tácticos y de 15 equipos de la Policía de la Ciudad.

• Más de 20 cápsulas de acompañamiento para cada comitiva, que cubrirá traslados y hoteles.