A simple vista, por sus colores, era impensado el diálogo ameno y distendido que mantenían. Celeste Núñez y Lourdes Filgueira demostraron que es posible que la pasión entre sus clubes archirrivales las una. Más de uno en el encuentro de la plaza las envidiaba: Celeste, de River, y Lourdes, de Boca, vestían camisetas retro de sus equipos.

“La compré en Rivermanía”, cuenta la dama de 34 años. Obvio que la respuesta de la joven de 27 es parecida. “Yo, en La Bombonera”, contó Lourdes. La casaca de la hincha “millonaria” llama más la atención. Las imágenes de los primeros partidos de fútbol en Inglaterra, donde el deporte se originó, muestran las remeras con botones, como la de ella. Así de retro en la remera de Celeste. La de la simpatizante “xeneize” es más similar a las actuales. Y bien “bostera”, como lo vienen reclamando los hinchas -no sólo de Boca en muchos casos-, desde hace tiempo: la franja dorada bien ancha y esa tonalidad de los colores azul y oro que parece patentada por el club de La Rivera. Las dos tienen más en común: no es nada fácil vivir con la situación de ser hincha de Boca o River. “Por lo general, tengo novios de Boca nomás y la mayoría de las peleas son por el fútbol”, contó Núñez.

“En mi casa son todos de River. Me eliminan en los grupos de Whatsapp cuando gana Boca para que yo no ponga nada, pero se hace llevadero y es divertido también”, reconoció entre risas.