Desde hace algunos meses muchas de las heladerías tucumanas comenzaron a teñirse de color naranja. Así, como si hubiese sido de un día para el otro, una nueva marca de helados desembarcó en la provincia y comenzó a copar los locales. El secreto, según quienes la trajeron, no es en realidad ningún secreto ni misterio.
Desde ayer, la franquicia nacional de helados Arlequín se suma a los beneficios de Club LA GACETA. A partir de ahora, nuestros socios podrán aprovechar un 20% de descuento en todos los productos de los locales, todos los días. Hay más de 36 sabores de helados y una gran variedad de baldes, postres y bombones listos para llevar. La marca tiene presencia en San Miguel de Tucumán, Tafí viejo, Banda del río Salí y Yerba Buena.
“Abrimos el primer local en junio de 2017 y ahora, a poco más de un año, ya tenemos 26 y estamos en camino de habilitar tres más. A los franquiciados, la mayoría de los cuales trabajaban antes con otra marca, les convenció la propuesta rápidamente. Pero lo que más convenció es la aceptación del público, cuando comprueba la relación precio-calidad de nuestros helados”, celebró Bruno Campanelli, un tucumano que se convirtió en el gerente comercial de helados Arlequín en todo el país.
Arlequín es una marca que tiene cuatro años. Comenzó en Junín, provincia de Buenos Aires, y paulatinamente fue extendiéndose a todo el país. Tucumán pretende convertirse en epicentro de la firma en el NOA, donde todavía no se han instalado franquicias, según explicó Campanelli.
“Al principio, cuando recién comenzamos a establecernos en Tucumán, el público nos relacionaba con otra marca de helados, también de consumo masivo y que apunta a todos los consumidores. No, no somos la misma fábrica, ni tenemos relación. Al principio había que explicarlo, pero los clientes solos se fueron dando cuenta cuando probaron nuestros productos, que tienen una mejor relación precio-calidad”, señaló el gerente durante una visita que realizó a las oficinas de Club LA GACETA para dar inicio al nuevo beneficio para nuestros lectores.