BUENOS AIRES.- Las cinco maestras acusadas de maltratar en 2013 a niños de entre tres y cinco años que cuidaban en el Jardín de Infantes Tribilín fueron condenadas por unanimidad por el Tribunal Oral en lo Criminal 4 de San Isidro a penas de hasta siete años y medio de prisión.

La sentencia determinó las siguientes condenas:

– Noemí Núñez: siete años y medio de prisión, y 10 años de inhabilitación para ejercer tareas relacionadas con menores de edad.

– Yanina Gogonza: siete años de prisión, y 10 años de inhabilitación para ejercer tareas relacionadas con menores de edad.

– Noelia Gallardo: seis años y tres meses de prisión, y 10 años de inhabilitación para ejercer tareas relacionadas con menores de edad.

– Mariana Buchniv: cinco años y seis meses de prisión, y 10 años de inhabilitación para ejercer tareas relacionadas con menores de edad.

– Vanina Gisela Diap: cuatro años y seis meses de prisión, y 10 años de inhabilitación para ejercer tareas relacionadas con menores de edad.

El caso

Las cinco empleadas del jardín de infantes "Tribilín" de San Isidro ya habían sido condenadas el 18 de octubre y enviadas a prisión. La directora, dos maestras y dos auxiliares fueron encontradas culpables por diversos maltratos: se comprobaron gritos, insultos y golpes a 40 nenes de entre tres y cinco años, en 2013. Se las consideró penalmente responsables de los delitos de "abandono de persona, amenazas y lesiones".

El hecho se hizo público en 2013, cuando el padre de uno de los alumnos decidió ocultar una grabadora en la mochila de su hija ante las sospechas por comentarios y comportamientos de la nena. Las pruebas evidenciaron lo que presumía: los escandalosos audios registrados expusieron el maltrato que recibían los pequeños.

Secuelas

Sergio Arenas, abogado que representa a padres de los chicos, reveló que en la actualidad varios nenes padecen secuelas, como falta de aprendizaje, o no pueden dormir bien. Una de las víctimas le dijo a su mamá cuando vio las imágenes del jardín en la televisión: "ese era el jardín donde me ahogaban".

"Los audios eran claros, mi hija hablaba perfectamente y me contó todo. Cuando hablé con otros papás, me di cuenta de que a todos nos pasaba lo mismo. Es terrible lo que pasó. Hoy me quedo en paz después de muchos años en los que tenía mucha culpa porque no me había dado cuenta de lo que pasaba", aseguró una de las mamás denunciantes una vez que se conocieron los detalles de la sentencia. (Télam - Infobae)