Las noticias duras cubren el firmamento informativo como la capota gris plomiza que nubla Tucumán desde hace varios días. No es coincidencia, entonces, que el foco de nuestra tapa de hoy sea el calvario que, una vez más, sufren centenares de familias del sur porque las lluvias han desbordado ríos y arroyos. Y toda esa agua ha ido a ocupar sus calles y sus casas y dejarlos aislados, a dejarlos en una isla, en una de las provincias más mediterráneas del país.
El título central corresponde a una producción propia, secuela del conmocionante asesinato de un adolescente en Yerba Buena. Que haya más policías afectados a servicios adicionales en comercios que a la custodia de las calles de la “ciudad jardín” se consagró, desde temprano, como el tema del día. Lo secundó la noticia que confirma un temor ya anticipado: la Provincia no podrá compensar la quita de los subsidios nacionales al transporte público de pasajeros.
El espacio libre de nubarrones estuvo dado por la entrevista a Miguel Martín, el genial humorista que sorprendió mostrando que, cuando habla en serio, es tan bueno como cuando lo hace en broma.