A partir de los operativos policiales que se vienen realizando en distintos barrios de la ciudad, las motopartes robadas han empezado a salir a la luz como las hormigas antes de la tormenta. El viernes, la Policía allanó una vivienda en Mendoza al 3.100, en la zona oeste de la ciudad, y descubrió un nuevo almacén clandestino donde había piezas de motos presuntamente robadas.

La Justicia había ordenado el procedimiento en el marco de una causa de robo simple, ocurrido el viernes 12 de este mes. Los policías se presentaron en esa propiedad con el objetivo de encontrar un rodado marca Motomel de baja cilindrada.

Al ingresar en la casa, no sólo se toparon con la moto denunciada, sino también con otros elementos que generaron sospechas: horquillas, manubrios, porta paquetes, tanques, caños de escape, tapas de motores, guardabarros, cachas laterales, piezas eléctricas, velocímetros y patentes.

Operativos

Agentes de las comisarías 6ª y 7ª, del Grupo Cero, de Infantería y de la División Drogas Peligrosas (Digedrop), entre otras divisiones, realizaron ocho allanamientos en distintos puntos de la ciudad, encuadrados en investigaciones por hechos delictivos, como robos y arrebatos, informó ayer el subjefe de la Unidad Regional Capital, Ricardo Fresneda. De todos ellos, uno se efectuó en la vivienda ubicada en un terreno, al parecer, ocupado de manera irregular por diferentes familias.

LO QUE ENCONTRÓ LA POLICÍA. Estas piezas fueron halladas en una vivienda de Mendoza al 3.100.

El personal policial identificó a un habitante de ese predio con el apodo “Zor”, quien tendría antecedentes de varios delitos. Sin embargo, no hubo aprehensiones, según fuentes oficiales.

Los investigadores consideraron que la casa funcionaría como un punto de venta de piezas de motos robadas y que los contactos con potenciales clientes se realizaban mediante las redes sociales, entre ellas, Facebook.

El domingo pasado, los agentes de la comisaría 2ª habían irrumpido en un galpón que se encuentra en calle San Miguel al 900, en barrio El Bosque. Según se confirmó, allí había 47 motos completas y más 250 piezas (tanques, ruedas armadas, cuadros, motores y barrales). La fachada era un taller mecánico.

En este caso, los pesquisas creen que el propietario, identificado como “el Payo”, habría adquirido motos robadas a bajo precio. Luego las desarmaba para poder venderlas por piezas.

“Es la primera vez que se incauta semejante cantidad de motos y motopartes. Es un operativo importante porque detrás de estas organizaciones hay derramada mucha sangre de inocentes”, había dicho el fiscal Diego López Ávila.

EL JUEVES. Hubo un procedimiento en Villa Muñecas.

Días después, el equipo de la División Sustracción de Automotores llevó adelante unos 10 allanamientos en el barrio Villa Muñecas. Entre los procedimientos, se encontró un local que pudo estar vinculado con el mercado “negro” de piezas de motos presuntamente robadas.

En la intersección de Bulnes y avenida Francisco de Aguirre, los policías se toparon con motores que tenían pedidos secuestro y numeraciones suprimidas (limadas). Además, había cuadros de motocicletas, ruedas armadas, caños de escape, tapas de cilindros o tanques de nafta.