Hoy es el Día Mundial de la Artritis Reumatoidea (AR), enfermedad inflamatoria crónica que afecta principalmente las articulaciones, pero también otros órganos.
“En el hospital Avellaneda tenemos unos 500 pacientes en tratamiento”, destacó Rodolfo Pérez Alamino, del Servicio de Reumatología, que junto con el grupo AMAR (Ayuda Mutua al Artrítico Reumatoideo) hace prevención, educación y rehabilitación y organizó para hoy una jornada con taller.
“Se hará a las 9 en el aula de docencia del hospital (Catamarca 2.000), y está abierta al público. Habrá charlas, un taller de tejido y una sesión de ejercicios físicos”, añadió. La AR es una enfermedad autoinmune de causa desconocida. No se hereda, pero se han identificado genes que predisponen a la enfermedad. Produce discapacidad, pero detectada y tratada a tiempo la calidad y la expectativa de vida son buenas. Suele afectar a las mujeres entre los 20 y 50 años, pero no es “exclusiva”; incluso niños pueden sufrirla. Y se confunde con otras afecciones; por eso es muy importante concurrir al especialista ante la menor sospecha.
Los síntomas se inician en manos y pies, con dolor e hinchazón de las articulaciones, y se sufre rigidez por la mañana (pueden ser necesarias hasta tres horas para movilizarse con soltura). Con el paso de las horas los síntomas suelen disminuir, pero reaparecen después de prolongado de reposo. El cuadro es persistente y progresivo.