A las palabras se las lleva el viento. O el dólar. La bola de nieve convertida en agua ha sido la llave que abrió la adhesión de Tucumán a la addenda (perdón fiscal) del Consenso Fiscal. No habrá compensación de los recursos a la provincia que el ajuste presupuestario se llevará en 2019 por efecto del plan “déficit cero”. Sí una refinanciación de una deuda dolarizada pendiente de pago que Tucumán venía arrastrando desde 1996 por la rescisión del contrato de la empresa Aguas del Aconquija, del grupo Vivendi.

Ese endeudamiento se generó tras el fallo del tribunal arbitral del Centro de Arreglos de Diferendos Relativos a Inversiones (Ciadi), un organismo que depende del Banco Mundial, cuando se condenó a la Argentina a abonar al grupo francés unos U$S 170 millones en tiempos del 1 a 1. A valores actuales, el Gobierno nacional debería descontarle a Tucumán $ 6.600 millones, un monto que equivale al 62% del endeudamiento total de la provincia. “Desactivamos una bomba de tiempo”, argumentan desde la Casa de Gobierno.

No se sabe cómo se originó el planteo. Si fue el gobernador Juan Manzur el que expuso la necesidad de arreglar, de una vez, ese compromiso o si fue una carta guardada en la manga por el ministro del Interior Rogelio Frigerio. Lo que sí puede asegurarse el Estado provincial es que la Nación no le reclamará las cuotas vencidas desde agosto de 2015. De otro modo, Manzur tendría que desembolsar no menos de $ 1.500 millones descontados de la coparticipación federal de impuestos, la garantía real del compromiso financiero.

Manzur es el gobernador número 17 en el listado de mandatarios que acompañarán la addenda al Consenso Fiscal, un compromiso que sostiene un esquema impositivo más flexible, para no dañar la recaudación de impuestos en todos los ámbitos estatales y genera una serie de compensaciones financieras para las provincias durante el año que viene. El primer gobernador en firmar ese nuevo acuerdo fiscal fue el justicialista salteño Juan Manuel Urtubey. Manzur es considerado en la Casa Rosada como uno de los mandatarios peronistas más duros en la negociación. El otro que suscribió el acuerdo fiscal fue el santiagueño Gerardo Zamora, que hace unos días cenó con Manzur y con el propio ministro del Interior en territorio santiagueño. Frente a esta situación, el mote de duro dentro de los peronistas sólo quedará para el sanluiseño Alberto Rodríguez Saá, la santacruceña Alicia Kirchner y el pampeano Carlos Verna.

Ahora bien, ¿Manzur dejó en off side a sus pares de otras provincias y hasta sus socios sindicales? Ante el inminente debate en el Congreso del proyecto de Presupuesto 2019 enviado por el Gobierno nacional, la CGT Regional Tucumán manifestó su “enérgico rechazo a su aprobación porque pone en jaque el funcionamiento del Estado y cercena derechos básicos de la inmensa mayoría del pueblo argentino”. Tras el nuevo acuerdo con el FMI, este presupuesto quedó totalmente obsoleto, es un dibujo y está plagado de mentiras, s pronunció ayer la filial de la central sindical obrera.

En el entorno de Manzur aclaran que el acuerdo arribado con la Nación no le resta margen de maniobra para que los diputados y los senadores que representan a Tucumán voten, sin compromiso político alguno, el proyecto de Presupuesto nacional para el año electoral que se avecina. “El acuerdo con la Nación no está pegado a nada; sólo es para acompañar la addenda y seguir discutiendo el proyecto que presentó, en el Congreso, (el ministro de Hacienda Nicolás) Dujovne”, transmitió el mandatario provincial.

El tucumano está convencido de que esperar hasta último momento para firmar dio sus frutos. Y que, ante el arreglo, ahora no tendrá que pensar en el endeudamiento y concentrarse más en sostener el equilibrio fiscal en un año que se avecina como difícil frente a la anualización de gastos como el salarial, que aún no ha encontrado techo ya que la inflación prácticamente duplicará el porcentaje que se cerró en las paritarias de marzo pasado. El gran interrogante que se abre es cómo se financiará el Estado a partir del año que viene. La respuesta puede encontrarse en la reforma del Código Tributario provincial.