Me Gusta En las redes

Quiénes son las seis tucumanas con más seguidores en Instagram

Con distintos estilos y vidas, las chicas revelan las claves de su éxito en las redes.

Por Camila Carceller

12 Sep 2018

Modelos, profesionales y chicas fitness. Las tucumanas aprovechan su belleza y su ingenio para aumentar el número de seguidores en las redes sociales. El carisma y la originalidad juegan papeles muy importantes a la hora de fidelizar los seguidores. Por ello, cada una encontró la forma para demostrar lo que mejor sabe hacer y reinventarse continuamente.  

Posteos con tips, de servicios, ejercicios, promociones, sorteos o simplemente compartiendo lo que les gusta hacer, superan los miles de me gusta, cada uno. Estas son las seis tucumanas que más seguidores poseen en Instagram: 

1. Sophie Alurralde

Publicaciones: 990 publicaciones.

Seguidores: 309.000.

Biografía: “Journalist – Fashion&Lifestyle blogger”.

Sofía Alurralde. La tucumana que triunfa en el exterior. FOTOS TOMADAS DE INSTAGRAM

Sofi es tucumana, estudió Comunicación Social en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA) y ahora vive en París. Trabaja como representante de varias marcas nacionales y extranjeras, y es modelo.

"Las redes ocupan un gran porcentaje de mi vida diaria. Creo que es consecuencia de mis estudios y trabajos anteriores", expresó a LA GACETA, Sofi.

La joven tucumana comentó que el reconocimiento llegó a partir de los viajes que realizó por el mundo: "se fue sumando un público de seguidores internacionales, de cada lugar al que iba". Y agregó: "hoy en día son mucho más exigentes que cuando recién salió Instagram. La gente sigue a quien quiere seguir y el trabajo difícil está en fidelizar al follower". 

¿Se puede vivir siendo instagramer?

Las chicas coinciden que sí. “Toda persona puede vivir perfectamente de publicidad de Instagram. Si lo tomás con seriedad es un trabajo más”, opinó Rossi.

Alurralde, quien es embajadora de varias marcas y trabajó con empresas internacionales como Vichy, Tommy Hilfiger, Estée Lauder, Dior, Carolina Herrera y Swarovsky, aseguró: "las marcas están invirtiendo mucho capital en marketing y difusión en las redes sociales. Se puede vivir de la publicidad de Instagram". 

En tanto Ruiz aseguró “la parte buena es que se me abrieron muchas puertas laboralmente, y al mismo tiempo me di cuenta de que era capaz de generar cosas que nunca imaginé”. Y agregó: “yo no vivo de esto, y la realidad es que tampoco le dedico la totalidad de mi tiempo como para hacerlo, pero hay instagramers realmente grosos que sí, porque es una plataforma al mundo y si a las marcas les gusta lo que hacés, creo que tranquilamente podés vivir de esto como trabajo. Hoy en día se mueve todo a través de una red social, sobre todo Instagram".

"Para mí la mayoría son pros porque trabajo de lo que me más gusta, que es viajar. Me apasiona. Instagram me dio la posibilidad de trabajar con el celular y una computadora en cualquier parte del mundo. Pero la contra es que nunca te desconectás del todo. Nunca estas de vacaciones: todo el tiempo pensás en contenido, en generar nuevas cosas, en estudiar la reacción de los followers", añadió Alurralde.

El lado negativo del reconocimiento

“La gente piensa que te conoce y si no les gustas vos o lo que haces, te bardean, te critican, dan por sentado cosas de las cuales no tienen idea, no se dan cuenta (o si) de que lo que mostrás es 1/5 de tu vida, y atrás de un perfil hay mucho más de una persona. Igual yo me lo banco porque si haces algo público, te expones a eso, y mientras mi familia y amigos sepan quien sos, lo que diga el resto te tiene que resbalar”, mencionó Ruiz.